Tengo un/a amigo/a homófobo/a

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La meva versió. Espero que s’entengui la ironia amb el canvi d’una sola paraula.

Algunos se preguntan si hay algún problema en tener amigos o amigas homófobas. Habría que dar los mismos criterios que se dan sobre las amistades en general.

La consecuencia de una buena amistad es que las personas quieran mejorar. Esto implica que una persona quiera el bien de la otra y se ayuden mutuamente para ser mejores. Para querer el bien de una persona es preciso conocerla y saber qué puede ayudarla y qué no. Muchas veces el beneficio o el posible perjuicio de ciertas amistades dependen de la edad, grado de madurez personal, capacidad de ser asertivos con las convicciones propias, etc. Por eso, estas cuestiones también deben tenerse en cuenta a la hora de responder a la pregunta sobre una amistad concreta. Así una amistad puede ser más o menos perjudicial según el grado de madurez y conocimiento que tenga la persona para seguir sus propias convicciones a la vez que mantiene esa amistad.

Por lo tanto, lo primero que debes saber bien es qué es ser homófobo. Para poder querer de verdad a dicha persona es importante conocer bien la naturaleza de la homofobia y la evidencia científica actual sobre la misma para no dejarte engañar por los postulados de algunas personas que pueden ser perjudiciales para ti y tu amigo/a.

Lo segundo a tener en cuenta es que es posible que quieras a alguien, seas amigo/a de esa persona sin que por ello signifique que debas aceptar como buenas o indiferentes sus decisiones y sus acciones cuando no lo son. En el caso que nos ocupa, una persona debe querer a un homófobo (hijo, familiar, amigo) y a la vez poder mantener el criterio de que no es obligatorio tener que aceptar una atracción por la homofobia como algo inmutable; que uno “se hace” y no “se nace” con esta homofobia. Deberías, por lo tanto, informarle a tu amigo/a de estos hechos (porque eso es quererlo de verdad) y asegurarle que tiene la posibilidad de pedir ayuda y de cambiar si lo quisiera, porque eso es lo que podemos decir atendiendo a la evidencia científica actual. Pero por otro lado es muy importante que tomes en cuenta el grado de madurez, la capacidad de argumentación y de ser asertivo que tú tienes para saber cuánto y cómo te puede influir realmente esa amistad.

Por último, si existiera una atracción entre tú y esa amistad homófoba o te das cuenta que esa persona se siente atraída por ti, se puede afirmar que esa amistad probablemente os beneficie a ambos. Pero es el mismo comentario que haríamos ante una amistad no homófoba donde pueda haber una atracción hacía alguien que no te conviniese por otras razones, por ejemplo porque existe una gran diferencia de edad entre ambos. Si la amistad no ayuda a mejorar, entonces pierde su sentido. Por eso hay amistades que son utópicas y pueden hacer daño aunque los interesados quieran teóricamente lo contrario. Es importante que aprendas a distinguir estas situaciones.

Esta es una respuesta compleja porque la cuestión también es compleja. Si entiendes lo que acabamos de explicar y ambos podéis asumir una actitud madura no habría problema con estas amistades. Sin embargo, hoy nos quieren hacer creer que es necesario que la amistad suponga aceptar la orientación homófoba como “buena” o “indiferente” para la persona, lo que contradice algunos datos científicos.