Carta a Pedro J. Ramírez

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Estimado, o no, Pedro J:

Son tiempos de basura, de detritos. Son tiempos en los que uno debe hacer limpieza mental porque el nivel de intoxicación social está empezando a llegar a límites insoportables. Son tiempos en los que las referencias inoculadas durante toda una vida deben dejar paso a otras, si no mejores, al menos diferentes. El calendario lo dirá. Pero, sobre todo, son tiempos en los que los mentirosos, los meapilas, los gacetilleros con ínfulas de Bernstein o de Woodward deben quedar en el olvido.

Esos periolistos de corpiños estrechos y tirantes vistosos, deben jubilarse en la mente colectiva de los catalanes (y me atrevo a decir, que también del resto de los que aún son españoles). Porque ya no es tiempo de demostrar nada. Se ha acabado la pedagogía. Los niños más tontos de la clase suspendieron hace tiempo. No hay más lecciones. El temario llegó a su fin. Los profesores cerraron el aula para aquellos que no quisieron aprender. Cero en conducta y en rendimiento académico.

Son tiempos de mierda ambiental, de excrementos con forma de tweet. Son tiempos de ignominia en los que el ruido debe dejar paso a la armoniosa música de la participación ciudadana, diversa, plural, discrepante en ocasiones, pero libre. Son tiempos en los que sólo hay una voz, la del ciudadano. Son tiempos en los que muchos políticos, muchas instituciones y muchos medios de comunicación han dimitido de ser libres y de ceder espacios a la libertad colectiva, ahogando su desconcierto en el postfranquismo más rancio y decadente.

A Companys lo fusilaron, pero no fusilaron su herencia. Companys no acabó en la alcantarilla. Lo que acabó en la alcantarilla fue esa parte de España que jamás ha creído en el diálogo o en la convivencia. Esa parte de España que amanece cada día con la idea de que en el 39 venció y que esas credenciales de posesión, autoatribuidas por la violencia, no tienen fecha de caducidad. Esa parte de España, ignorante de su nacionalismo excluyente, sí que vive aún en las alcantarillas, provocando, insultando, amenazando. No te equivoques. La democracia no es eso, es otra cosa. 

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