Carta a la joven silenciosa #PPStyle

ara

Estimada, o no, joven silenciosa:

He decidido escribirte porque no acabo de entender tu fotografía. Bueno… sí la entiendo. Se ve a una chica pidiendo silencio con una mano, mientras con la otra sopesa… En fin, no hace falta que continúe. Lo que se escapa a mi comprensión es qué tiene que ver tu pose de conejita de PPlayboy con el 12 de octubre. He consultado manuales de simbología, le he escrito a Dan Brown para que me explique si hay material para un Código Da Vinci Reloaded pero no he logrado averiguar la relación con el Día de la Hispanidad. Ups, digo Hispanidad y me entra un mal rollo que ríete de Soraya SS cuando se mira en el espejo por la mañana y descubre que es Soraya SS.

Ahora que no nos oye nadie: creo que te equivocas de campaña. En primer lugar, no estáis silenciados. Todo lo contrario. Alícia Sánchez-Camacho aparece más en televisión que Alberto Chicote, Jorge Javier Vázquez y Mariló Montero juntos. De hecho, yo he desarrollado una fobia al mando a distancia. Lo cojo porque me apetece ver la tele e inmediatamente pienso que puede aparecer la Camargada en cualquier programa. Entonces me viene una especie de sudor frío, temblor de piernas y sequedad en la boca que provoca que, al final, pulse el ON desde cinco metros de distancia… o hasta seis. Ya es la segunda vez que me ve mi vecino en medio del pasillo del rellano mientras espera el ascensor.

En segundo lugar, creo que te equivocas de campaña porque los peperos no estáis en pelotas. Jamás lo habéis estado. Tenéis el viento a favor desde hace años y vais bien vestiditos con ropa de marca. ¿Te sabes el chiste? Entra un cocodrilo en una tienda de ropa y dice: deme un jersey con un pijo en el pecho.

En fin, amiga, creo que tu campaña no acabará siendo el Ice Bucket Challenge del otoño. Porque, al fin y al cabo, ¿qué celebráis? ¿Que el 12 de octubre de 1492 se inició uno de los genocidios más vergonzosos de la historia de la humanidad? Pues qué bien. Qué contento estoy. Con lo bonito que sería celebrar todas las independencias que lograron la colonias de España. Todas, una por una. Celebremos con ellas que hoy pueden gritar: no soy español, lo, lo, lo. Eso sí que sería una celebración. Es más, el día que consigamos demostrar que en Catalunya hay una mayoría silenciada por los medios de comunicación españoles y una minoría que, a lo sumo, complica un poco la vida de las palomas de Plaça Catalunya durante unos minutos, prometo hacerme una foto como la tuya. Eso sí, si tú debes prometer que Cañete no hará un remake de tu hazaña fotográfica. Soy muy impresionable y no sé si podría soportarlo.

Em pots seguir al Twitter: @alexsocietat i també al Facebook