Carta a Sergio Ramos. “El Madrid es el equipo de Dios”

ramos

Estimado, o no, Sergio Ramos:

Aún estoy en estado de shock. No me había impactado tanto una frase desde que me di cuenta de que la Infanta Elena hablaba. “El Madrid es el equipo de Dios”. ¡Oh, Dios mío! Bueno… quería decir ¡oh! A secas.

La Liga, la Copa del Rey, la Champions League, todo acaba de dar un vuelco espectacular a partir de tu revelación. Te ha faltado, eso sí, mejorar la puesta en escena. Lo hubieses petado si, en vez de en una rueda de prensa, hubieses escogido el Monte Sinaí. Allí, disfrazado de hipster de barba blanca, como un Moisés del siglo XXI, deberías haber hecho estas trascendentales declaraciones para que todos los teólogos del mundo las pudiesen recoger en una ampliación del Antiguo Testamento. Ya me imagino al señor Planeta (también conocido como Lara) vendiendo Biblias a saco con el anexo de esta especie de neoevangelio según Sergio Ramos.

¿Y ahora qué? ¿Qué puedo hacer como barcelonista? Ahora resulta que, no sólo nos enfrentamos al ser superior de ACS, sino que nuestro oponente es el guionista, nada más y nada menos, que del Génesis:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. Y dijo Dios: sea el Real Madrid. Y fue el Real Madrid. Y en el cielo se oyó la música del nuevo amanecer: de las glorias deportivas que campean por España va el Madrid con su bandera limpia y blanca que no empaña. Club castizo y generoso, todo nervio y corazón, veteranos y noveles, veteranos y noveles, miran siempre tus laureles con respeto y emoción. ¡Hala Madrid! ¡Hala Madrid! ¡El equipo del gobierno y también de nuestro Dios!

En fin, Sergio Ramos, se te ha ido un poco la olla ¿No crees? Ahora, cada vez que a Cristiano Ronaldo le dé una lipotimia al entrar en el área, ¿nos tendremos que arrodillar y dar gracias a Dios o con cagarnos en el árbitro y rezar tres padrenuestros ya tendremos bastante? Por cierto, que Cristiano Ronaldo se llame Cristiano, ¿me debe hacer sospechar? Sólo espero que Messi se llame en realidad Lionel y no Nietzsche, el que dijo que Dios había muerto. En ese caso los barcelonistas lo tenemos chungo… o no. Al fin y al cabo, también fue Nietzsche quien dijo que “los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos”.

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