Carta al señor Durex #CampechanoOnFire

paternidad

Estimado señor Durex:

Le escribo preocupado por la poca eficacia de sus campañas publicitarias. No voy a hablar de los embarazos no deseados entre los jóvenes porque es un tema complicado y mi capacidad intelectual apunta a cosas más sencillas como, por ejemplo, la monarquía. Y es que, no me diga que no hay relación entre los preservativos y la forma de estado que funciona especialmente a través de la sucesión espermática. Ni república, ni leches (le juro que en esta última expresión no hay doble sentido, tratándose del fabricante más conocido de condones). ¿Qué estaba diciendo? Ah, eso. ¡Ni república, ni leches! La mejor forma de gobierno sería la que nos garantizara que, de repente, todos los monarcas se vieran atacados por la infertilidad. Y conste, que he dicho infertilidad y no impotencia. Tampoco les quiero tan mal. Démosle un poco de vidilla al pajarito real. Porque, si tienen esa distracción, al menos hay más posibilidades de que se olviden de reinar. No hay nada peor que un inútil motivado y un rey deseoso de reinar. Uf, ¡qué cansino! Ya sabe, esos reyes que después de haber tenido que luchar contra otros espermatozoides para llegar primero, después de que se haya invertido todo el dinero público habido y por haber para que estudien en las mejores universidades y después de haber esperado que su anciano padre dejara de jugar a Cocodrilo Dundee, encima llegan al poder con la idea de reinar. ¡Pero si eso precisamente es lo que no tienen que hacer! ¡Que reinen los mercados! ¡Y los bancos! ¡Y Belén Esteban!

En fin, estoy preocupado porque, a pesar de que no hay profesión más relacionada con el esperma que la de monarca (bueno, la de actor porno también), al parecer hay algunos que se han olvidado de usted. Si es que no aprendemos de la historia. Un rey debe vigilar a sus soldaditos. Es muy importante que los soldaditos no invadan territorios que no les corresponde. Y es ahí donde interviene usted. Por eso le pido, por favor, que invierta más dinero en su departamento de marketing para que promocione mejor sus productos. Del anillo vibrador ya hablaremos otro día. Debe lograr que todas las monarquías del mundo vigilen más sus soldaditos. O si no, a este paso empezaremos a ver extraños clones de monarcas famosos compartiendo asiento con nosotros en el metro. Y, ¿qué quiere que le diga? Levantarme para alcanzar la puerta y comprobar que me he sentado al lado de un doble genético de según quién es una idea que me provoca una cierta inquietud. ¡Reparta felicidad en paquetes de 6 o de 12! ¡Pero haga algo para que la planificación familiar (o extraconyugal) alcance a todas las familias! Aunque sea tan desestructurada como la que usted y yo conocemos.

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