Víctor o victoria #TalibanesLingüísticos

víctor

Estimado, o no, Víctor:

¡¡¡Ummmmmmm!!! Me encanta el olor de los catalanófobos por la mañana. Huele a… victoria. Disculpa, quería rendir un pequeño homenaje a “Apocalypse now”. Y es que… ¡¡¡¡uuuuuuhhhhh!!! ¡¡¡El apocalipsis llega ahora!!! ¡¡¡Los catalanes nos piramos!!! ¡¡¡Uuuuuuuhhhhh!!! ¿No te da miedo? ¿En quién volcarás tus frustraciones? Por ejemplo: ¿a quién le echarás las culpa de que, siendo un defensor tan vehemente del castellano, no sepas que tu nombre se escribe con tilde en la “í”? Estoy seguro que, al final, el responsable de tu crisis de identidad lingüística será Pompeu Fabra.

En fin, no sé por dónde empezar. Echaré un vistazo a la Wikipedia para ver qué me dice sobre el concepto de educación:

La educación (del latín educere ‘sacar, extraer’ o educare ‘formar, instruir’) puede definirse como:

  • El proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra, pues está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes.

  • El proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, creando además otros nuevos.

  • Proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad.

En definitiva, la educación es una especie de constructo que hemos inventado para socializarnos un poco mejor y que, además, transmitimos a las nuevas generaciones. Resulta fácil imaginar que, cuando seas padre, le transmitirás a tu hijo que hablar en catalán, valenciano, gallego o euskera es de mala educación. Porque, desde tu perspectiva hispanocéntrica/colonial, todos debemos hacerlo en castellano. ¡Que para eso lo entendemos todos! Ahora suenan aplausos: plas, plas, plas, plas.

En fin, en mi afán de resultar pedagógico te lo explicaré con unos cuantos ejemplos. Es como si tú le dices a alguien que comprarse una Sony es de mala educación porque tú usas Canon, o que por qué es tan maleducado viendo “Juego de tronos” si tú eres más de “True detective”, o que por qué hace gala de una pésima educación usando iPhone si tú tienes un Samsung. Sí, amigo, a ese extremo de miombligoeselcentrodeluniverso hemos llegado.

Pero, no te vayas todavía, tengo la solución para tus problemas con la diversidad lingüística: consulta la web http://www.aqua-styles.com Se trata de una empresa que se dedica a vender islas. Si todos los talibanes lingüísticos os compráis una, podéis formar una maravillosa comunidad castellanohablante. Será maravilloso comprobar cómo, alejados de ese mundanal ruido, en el que la gente tiene la extraña manía de hablar utilizando su lengua materna, todo os resultará más sencillo. Bueno, hay una cosa que me he olvidado mencionar: la web que te he recomendado está en japonés. ¡Joder, qué manía tiene estos japoneses de utilizar el japonés, pudiendo emplear el castellano si todos lo entendemos! ¡Maleducados!

PD: por lo de no recibir un duro del gobierno, no te preocupes. Esa idea a Montoro ya se la ha ocurrido antes.

Àlex

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