La religió és l’api del poble… o quelcom semblant

nueva era

Vull aportar avui a aquest blog un petit apunt patètic-religiós. Respecto gairebé totes les religions però, si he de ser honest, a unes més que a altres. I és que, naufragant per internet, he trobat un blog http://iglesianuevaera.blogspot.com.es que m’ha foradat l’ànima (si és que tinc). Voleu uns titulars macos sobre la seva ideologia de “cristianos conservadores”? “Las mujeres de verdad no se masturban”, “el gran fracaso del matrimonio gay” o “diferencias entre Jesucristo y el Jesús Marciano” ens donen una pista.

De fet, les categories dels articles en que han dividit el blog ja espanten una mica: satanismo, aborto, masturbación… Efectivament, aquests són els seus principals enemics. Però vull centrar-me en un article que m’ha cridat molt l’atenció. El seu títol resulta inequívoc: “ser vegetariano es atentar contra la moral cristiana”. Llegim un paràgraf:

El vegetarianismo y el ateísmo son los dos sistemas de creencias extranjeras que están fuera de sintonía con el progreso de nuestros países. Tratan de socavar nuestra economía capitalista y cristiana. Son subversivos que recorren el camino peligroso de las drogas narcóticas como la marihuana cuyo consumo defienden por ser una planta. Ellos atentan contra la decencia y la fe. Al igual que las drogas, ellos confunden e irritan los jóvenes. Cuando se agrega la masturbación a esta mezcla, es una receta para una epidemia moral.

Dit d’una altra manera: com la marihuana és una planta, ens carreguem a tots aquells que mengen enciams, pastanagues o espinacs. I és que, tot i que el titular de l’article sembla voler aprofundir en lo nociu que és menjar amanida, la principal aportació del blocaire és una altra: la masturbació. Llegim més?

La masturbación es un problema para la humanidad toda. Nuestro creador nos ha dado instrucciones claras de amar y procrear. Dios nos ha bendecido con la independencia suficiente para elegir la pareja a nuestro propio gusto y voluntad. Es responsabilidad de todos y cada uno controlar su falo para limitar su uso sólo para actividades apropiadas. La sagrada institución del matrimonio es el lugar justo para el pene, sin embargo, algunos jóvenes no pueden evitar buscar placer en sus cuerpos de forma fraudulenta. Para ellos el placer que ofrece el pene se reduce a conseguir una erección completa y para luego derramar imprudentemente sus semillas sin preocupación por dónde cae.

Muchos lo hacen con bastante frecuencia, incluso varias veces a la semana, y el daño se evidencia en sus rostros cansados y doloridos. Sufren la culpa horrible de saber que otros notan que apestan a semen. El masturbador es un hombre pecador, un ser incontrolable, un hedonista débil que puede pasar horas encerrado en una habitación con poco más que un pomo de crema de manos. Es una adicción y en su forma extrema puede causar múltiples formas de trauma uretral, así como la pérdida del trabajo y horas de estudio e inevitablemente problemas en el lecho matrimonial.

No em negareu que són tots uns experts en masturbació. Això del “pomo de crema de manos” no crec que ho hagin llegit a la Wikipedia. Sembla quelcom extret de l’experiència. Pillines, pillines.

En aquests dos paràgrafs tenim frases per emmarcar:

Es responsabilidad de todos y cada uno controlar su falo para limitar su uso sólo para actividades apropiada.

He perdut el manual d’instruccions del meu penis per saber quines activitats pot realitzar i quines no? Això em preocupa. I si un dia s’espatlla per un us inadequat? A més a més, no trobo la garantia enlloc!!!

La sagrada institución del matrimonio es el lugar justo para el pene.

Qualsevol dia d’aquests aniré a una església, com qui va a La Caixa, a obrir un compte per dipositar el meu penis. Espero que els extractes no siguin dolorosos.

Para ellos el placer que ofrece el pene se reduce a conseguir una erección completa y para luego derramar imprudentemente sus semillas sin preocupación por dónde cae.

No negaré la seva preocupació per qüestions higièniques però Don Limpio fa miracles.

Sufren la culpa horrible de saber que otros notan que apestan a semen.

No faré cap comentari al respecte. Només dir que “El perfum” de Patrick Suskind és una gran novel·la.

Vull acabar amb un altre paràgraf. Si us plau, en el cas de ser vegetarià, he d’advertir que el que llegiràs a continuació pot ferir la teva sensibilitat:

Los vegetarianos son larguiruchos y pálidos. Tienen brazos largos y finos y el pecho sin pelo. Sus caras son de color amarillento y enfermizo. El olor de la comida vegetariana es intenso y grotesco. Los verás con sandalias populares porque las usaban los hippies en la década de 1960 y muchos de los hombres dejan su pelo largo para comunicar que son afeminados.

En resum, Kiko Rivera no sap què és una amanida. 

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