No me gustan las canciones que riman together con forever

imagen-393096_77381-byn

Hace tiempo que no te digo que te quiero. Quizá es la costumbre o el temor a resultar poco original. Me sé de memoria las arrugas de tu cuerpo y, aunque añoro la firmeza de un territorio por explorar, te veo tan bella como aquella primera vez.

Soy consciente de que mis chistes ya no te hacen tanta gracia, que te he explicado una y mil veces la historia de cómo te conocí y que, aunque siempre me detenga en los mismos detalles, me miras como si aún quisieras saber quién soy. Sólo tú tienes ese extraño don de mirarme así, buscando un beso robado al aire, como si el libro todavía estuviese por abrir. Y mi corazón se desboca cuando me susurras secretos a medio centímetro del abismo.

No importa que nos falten dedos para contar nietos, si aún nos sorprende la luz del sol abrazados frente al miedo. Da igual que la noche sea oscura si alargo la mano y entre las mantas estás tú, con tu cuerpo que danza al abrigo del silencio que antes fue música.

Hace tiempo que no cuento estrellas. Quizá es la monotonía que nos encadena al tedio o ese instante que se ata a un millón de segundos iguales. Y aunque la luz ya no brille en tus ojos cansados de mirar mi vejez, sé que detrás arde una hoguera. Nos lo hemos dicho todo pero aún quedan palabras que suenan nuevas si cruzamos sueños furtivos.

Sabes que no me gustan las canciones que riman together con forever pero aún recuerdo aquel estribillo que nos vio nacer. La playa brillaba en tu piel y el cielo se rompía en tus pestañas que desafiaban la gravedad. Hice una foto de aquella joven de la que me enamoré y que ahora teje recuerdos con aromas de té.

Hace tiempo que no te digo que te quiero. Quizá es el olor a humo que viene después del fuego o la sombra de un anciano que camina en silencio.

Àlex

Em pots seguir al Twitter @blogsocietat i també al Facebook