Carta a Marhuenda. Los huesos de Cervantes

razon

Estimado, o no, Paco Marhuenda:

Cuando he visto tu portada de hoy he pensado que celebrabais el día internacional de CSI. Sin embargo, después me ha dado cuenta de que os interesan más las glorias nacionales que Grissom. Gran error. Grissom es Tagore resucitado. Siempre resulta una fuente de inspiración para los pobres adictos a las series como yo. En todo caso, quiero felicitaros a los que alimentáis la cosmogonía hispánica en los platós de televisión y más allá. Felicidades. Habéis encontrado los huesos de Cervantes. ¡Bravo! No veía a nadie más interesado en unos huesos desde que mi perro recordó dónde tenía enterrado uno de jamón que reservó de la paletilla de Navidad. Tenías que haberlo visto. Movía más el rabo que… Bueno, aquí venía un chiste marrano pero no quiero que Nacho Vidal se enfade conmigo.

De todas maneras, me intriga mucho ese interés desmedido en la investigación de los huesos de un escritor como Cervantes. Que fue un crack, queda fuera de toda duda. Que forma parte de la enorme riqueza de la cultura española, nadie lo discute pero, eh, que son unos huesos. Con todos mis respetos, eso sí. Y es que, en mi profunda ignorancia sobre el tema “huesos”, supongo que está muy bien investigarlos cuando se trata de descubrir la presencia de dinosaurios en un territorio, el origen del ser humano o si ese hueso que nos hemos encontrado en un BigMacloquesea es de origen animal (y, en ese caso, de qué animal se trata). Pero, en Cervantes… Empiezo a imaginarme a uno de esos investigadores salidos de CSI Alcorcón preguntándole a un menisco: ¡dime! ¡Confiesa! ¿Dónde cojones estaba ese lugar de la Mancha de cuyo nombre no querías acordarte?

Tengo una ligera sospecha en lo que se refiere a ese interés óseo. Si estoy equivocado, lo reconoceré pero, ¿no será que en estos tiempos de baja autoestima hispánica, los patriotas necesitáis recuperar algo de esa gloria perdida? ¿No será que necesitáis construir en el imaginario colectivo la idea de que España fue grande y que, muestra de ello, son esos huesos de uno de los literatos más brillantes que ha dado la cultura mundial? Os he oído decir muchas veces que esa construcción de identidades nacionales, que esa exaltación de valores patrios, tiene bastante que ver con el nacionalismo. ¿A ver si, al final, sois más nacionalistas que nosotros, los catalanes? En todo caso, creo que este interés por desenterrar los restos de los grandes escritores españoles podría continuar con Federico García Lorca. Con un poco de suerte, podríamos confirmar la identidad de los hijos de puta que lo mataron. Ups, perdón eso es reabrir heridas, ¿no?

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