Castellano: el idioma espontáneo

 

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Estimado, o no, Carlos:

Efectivamente, el mundo es como una peli porno: las lenguas surgen espontáneamente. Y es que las lenguas siempre están allí donde se necesitan. Bill Clinton, opina lo mismo que nosotros. Ahora en serio, no sé por qué estudiamos idiomas extranjeros. Al final, conoces a una turista de Nosedondestá y, como quien no quiere la cosa, surge una lengua nueva que te permite comunicarte con ella. Quizá se necesiten seis cubatas para eso y un Workshop en el Saloufest, pero uno siempre tiene la esperanza de que sea así.

Yo creo que el origen de todos los idiomas ha sido parecido a lo que tú cuentas. Por ejemplo, y como bien dices, el español surgió de repente en Catalunya. No sé si conoces la historia. Un señor de Vic se encontró con un señor de Quintanilla de Onésimo y éste le dijo: los catalanes cuando habláis parece que partáis nueces. El catalán le respondió: no crec, no crec. Y como necesitaban comunicarse, ya que en el siglo XII todavía no se habían inventado los bloqueos de Twitter, el señor de Quintanilla de Onésimo le dijo que, o hablaban en castellano, o se iba directamente a Intereconomía a explicar lo cerrados de mente que son los catalanes. No te explico el resto de la historia porque ya sabes cómo acaba: con escribas catalanófobos insultando espontáneamente en los pergaminos.

Y es que hay tantas cosas espontáneas en la vida. La tontería es una de ellas. Un día, sin darte cuenta, escribes una tontería en el Twitter. Así, espontáneamente. Sin pensarlo demasiado. Después piensas que quizá Twitter debería tener un retardo (he dicho Twitter y no algunos tuiteros) para darte un tiempo de borrar ese pensamiento irreflexivo. Tengo entendido que ya hay un comité de psicólogos que investiga las meteduras de pata en las redes sociales de algunos usuarios. Se le conoce con el acrónimo de MEMO: Menos Espontáneo Mejor Objetividad. Porque, ¿sabes lo que pasa con la espontaneidad? Que es bastante amiga del prejuicio, esa actitud hostil hacia una persona por el simple hecho de pertenecer a un grupo. Nos nubla la mente de tal manera que ni siquiera nos planteamos que, antes de que el señor de Vic y el de Quintanilla de Onésimo se conocieran, existió el latín. Homines libenter quod volunt credunt. O, dicho en el idioma espontáneo: los hombres creen lo que quieren creer. Aequam memento rebus in arduis servare mentem. Ésta te la traduces tú. Gracias y de nada. Alea jacta est.

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