Carta a Jonatan. ¿Los perros catalanes se comunican con los andaluces?

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Estimado Jonatan:

Vaya por delante que no pretendo convencerte. Me conformo con que la lectura de esta carta te proporcione la mitad de diversión que me ha proporcionado el comentario que has dejado en la página de Facebook de este humilde blog. Sin embargo, me gustaría analizar los argumentos que has dejado. Para ello, permíteme que te cite en cursiva:

Vista tu carta y tu gran sentido del humor, y tu gran uso de la ironía, he de comentar un par de cosas al respecto. No sé, si sabrás el origen de los idiomas, o las lenguas tal y como las conocemos hoy en día. Y no sé si sabrás el motivo por el cual se crean dichas lenguas.

Si he de ser sincero, sé más bien poco sobre el origen de las lenguas. De hecho, la comunidad científica aún no se ha puesto de acuerdo. Lo único que sé es que hay dos teorías al respecto: la monogénesis y la poligénesis. La primera asegura que en el pasado todos nuestros ancestros hablaban una lengua común y, por diferentes causas, ésta fue cambiando, convirtiéndose en dialectos de una misma lengua y, al final, en lenguas sumamente diferentes. En resumen, las lenguas nacen por “creación divina”. La segunda teoría es totalmente contraria. Afirma que, de una forma más o menos simultánea, surgieron en distintos lugares lenguas diferentes que pudieron dar origen a lenguas madre que, a su vez, dieron origen a las diferentes lenguas actuales. Yo creo más en la segunda teoría. Más que nada porque el creacionismo me deja más indiferente que Belén Esteban recitando las instrucciones de un televisor de plasma. Creo que en el debate ciencia-religión soy bastante de Woody Allen: “prefiero el aire acondicionado al Papa”.

Ah, por cierto, lo que si está claro es que todo surge cuando nuestros antepasados empezaron a imitar los sonidos de la naturaleza con gruñidos. No sé si viste el ataque a la Blanquerna en Madrid. Quizá eso te sirva de pista para entender el deseo primigenio que tenían nuestros antepasados de la caverna para comunicarse.

Las lenguas o idiomas se usan con un único fin, comunicarse. Por lo tanto, cuantos más idiomas existan, mas dificultades habrá para entenderse entre las personas. Crea distancias. Sin embargo usar un mismo idioma, crea una forma de entenderse, por lo tanto crea unidad. El progreso avanza hacia la unidad, internet es una viva prueba de ello. Ahora nos podemos comunicar con cualquier persona del planeta con una facilidad enorme, y con una rapidez increible. Por lo tanto ya tenemos el medio, ahora falta el código.

Hombre, espero que a tu edad hayas descubierto que las lenguas se pueden usar para más cosas que comunicarse. Te recomiendo la película “Buscándosela a Nemo” para averiguar su uso terapéutico. Lo que no estoy de acuerdo es en que los idiomas “creen distancias”. Lo que crea distancias es la intolerancia y su madre, la ignorancia. La diversidad es sinónimo de riqueza. No me quiero ni imaginar un mundo poblado de Àlex, con mis mismas neurosis, traumas y frustraciones. Sólo de pensarlo me dan ganas de hacerme un zumo de Diazepán. Yo quiero vivir en un mundo diverso, complejo, multicultural, multilingüístico. Lo que se necesita es la suficiente sensibilidad para apreciar esa riqueza.

Bien, aqui llegamos al punto más peliagudo, creo que lo lógico, y lo más obvio, seria usar un codigo unico, un codigo que todos podamos usar. Este codigo deberá ser sencillo, deberá ser completo y al alcance de todos. Hoy en día disponemos de varios codigos, por lo tanto no necesitamos crear uno nuevo. Si tenemos que decantarnos entre el inglés y el castellano, escogeríamos el inglés, pero en un paso anterior, y a nivel nacional, deberiamos escoger el castellano por delante del catalán. Simplemente porque es más sencillo, más usado. Lo habla más gente, y por lo tanto creo que es más logico que toda cataluña sepa castellano, a que toda españa sepa catalan.

Estoy de acuerdo con tu “teoría del sincretismo lingüístico”. Y “si tenemos que decantarnos entre el inglés y el castellano, escogeríamos el inglés”. Por lo tanto, creo que deberías liderar el CIPOTE (Comité Internacional Para Obviar Traducción Española). Es decir, se trata de convencer a la comunidad internacional de que nos debemos olvidar de los 5000 o 6000 de lenguas restantes (entre ellas el castellano, por supuesto) y dedicarnos todos a hablar en inglés. Es más, te recomiendo que la primera visita la hagas a Corea del Norte para convencer a Kim Jong-Un de tu teoría. Dile que se olvide de hablar en coreano y que a partir de una fecha en concreto (que podría ser el 4 de julio) hable en inglés. Y si puede ser con acento de Texas. Estoy convencido de que te recibirá con fuegos artificiales de lo contento que se pondrá. Do you know what I mean?

(…) a nivel nacional, deberiamos escoger el castellano por delante del catalán. Simplemente porque es más sencillo, más usado. Lo habla más gente, y por lo tanto creo que es más logico que toda cataluña sepa castellano, a que toda españa sepa catalan”.

Es verdad, y como en España David Bisbal vende más discos que Mozart, ¿qué tal si pasamos de un pavo del siglo XVIII? Al fin y al cabo, la de “Corazón latino” está en español y “Le nozze de Figaro” está en italiano. Y es que, ¿a quién se le ocurre escribir óperas en italiano si las zarzuelas las entiende todo el mundo? Ah, por cierto, nadie pide que toda España sepa catalán. Me conformo con que sepáis decir Sabadell y no Sabadel. Si sois capaces de pronunciar correctamente Schweinsteiger, no veo tanta dificultad.

Pregúntate por ejemplo si un perro catalán, podría comunicarse con un perro andaluz. O si un gato de EEUU podría comunicarse con un gato de Alemania.

Jonatan, aquí me has pillado. No tengo ni la más remota idea de cómo se comunican los perros. Lo único que sé es que se huelen el culo y mueven el rabo. Si crees que es un modelo a seguir para la creación de puentes internacionales, te propongo que lo uses con Kim Jong-Un cuando le expliques tu teoría lingüística.

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