Cesc y la senyera #CatalanofobiaDeNuevo

cesc

Estimado, o no, Jorge:

Tienes razón. No sé qué hace Cesc celebrando un éxito profesional luciendo la senyera. Supongo que, ya que nació en Arenys de Mar, provincia de Barcelona, lo más normal es que luciera la bandera de Azerbaiyán o de Guinea-Bissau, lugares con los que tiene muchos más vínculos afectivos. Si es que estos catalanes son raros de la hostia. Cada vez que celebran un éxito lo quieren compartir con aquellas personas (familiares, amigos, etc.) con las que se sienten más unidos. Lo lógico, es que hubiese cantado con todas sus fuerzas el himno de Chad o el de las Islas Solomon. Por no hablar, claro, de ese hermoso lugar que es Turkmenistan situado en… Bueno… que hace frontera con… Bueno, es muy bonito como bien sabes. El himno es realmente precioso:

Zharnym gyrban sana erkana yurdum,

Mert pederlen ruzhy bardyp kenulde.

Bitarap, garashsyz topragyn nurdur,

Baydagyn belentdir dunyen enukde.

Pero lo mejor es el estribillo:

Gavdashtsyr tireler, anabdyr idler,

Onay-akhyr birdir byziy genymyz.

Kharasatlar atmaz, synamrmaz sadler

Necsimler det geril gerer iganymyz.

Entiendo que estés enfadado y que intentes convencer a Cesc de que demuestre su afecto por estas naciones y no por Catalunya. Porque ya se sabe que Catalunya no existe, es un efecto óptico que los independentistas se han inventado para tocar lo que vendrían a ser los cojones. Pero, ¿sabes qué pasa? Los lazos afectivos son algo que debería pertenecer al espacio de la libertad. Somos libres de decidir hacia qué territorio o hacia qué sociedad queremos hacer un guiño afectivo en momentos de felicidad como es, por ejemplo, la conquista de un título deportivo. Y es que, cuando alguien insulta a otra persona por no sentirse (repito, SENTIRSE) afectivamente vinculado a una determinada bandera, lo mejor es guardar silencio. Porque, llegados a ese punto, quizá también él tendría derecho a insultarte por haberte enamorado de tu novia. Uno no elige en que nación-estado nace. Pero sí que elige hacia dónde vuelca su afectividad. Y, si no te gusta, siempre tienes tiempo a labrarte una fructífera carrera deportiva y lucir la bandera de Azerbaiyán o Guinea-Bissau. Ah, por cierto, adjunto el himno de Turkmenistan por si te lo quieres ir aprendiendo: Turkmenbashyn guran beyikh binasy. Berkarar devletim, zhigerim-zhanym. Batlaryn tezhi sen, diller senasy…

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