La tierna historia del niño “pijo upper Diagonal”

OSITO_CARINOSO_NARANJA

Había una vez en un reino muy, muy lejano (o no tanto), un niño “pijo upper Diagonal” que quería presidir Catalunya y España a la vez. Quería estar allí y aquí, soñaba con ser de izquierdas y de derechas al mismo tiempo, defender al obrero y al empresario pero, sobre todo, quería ser el yerno que toda suegra desea tener.

Era guapo, hablaba bien y tenía superpoderes. Por ejemplo, el de la ubicuidad. Lograba estar en todas las televisiones a la vez. Se rumoreaba que tenía un doble. O, incluso, un triple. Era tal su poder platocrático que logró colarse una vez en los Teletubbies al grito de “un abrazoooooo”. Desde entonces, su símbolo es un corazón que incluye dos banderas. Porque él es de aquí y de allí (eso ya lo he dicho, ¿no?).

¡Y es que es taaaan tierno!. Muchos súbditos de ese reino muy, muy lejano (o no tanto), reclamaron que se fabricaran peluches con su imagen. Especialmente después de que, con uno de sus superpoderes, logró que le creciera el pelo milagrosamente. Lo llevaba tan corto que parecía uno de esos patriotas de aquel reino muy, muy lejano (o no tanto) que les gustaba cantar mientras el sol impactaba en sus caras. Por esa razón usó sus superpoderes con tanta eficacia que, desde entonces, lució unos cabellos apeluchados que ríete de los muñecos de los bebés. ¡Ay, es tan mono!, -gritaban sus fans cuando aparecía maquillado en las tertulias-.

Aquel niño “pijo upper Diagonal” era todo un rapsoda del verbo fácil. Mientras unos hacían “run, run” y otros hacían “tic, tac”, él prefería dedicarse al “ñigo, ñigo” que era el sonido que hacía su caña de pescar. Y es que, con sus superpoderes, enseñó a pescar a los andaluces, dejando a Chanquete como un mero aprendiz. Pero lo más destacado de su intensa vida fue el día en el que se fotografío con Naranjito. Con su sonrisa estudiada desplazó a Citronio y a Clementina para posar orgulloso con la mascota más hortera del deporte español.

Esta es la historia del niño “pijo upper Diagonal”. Hasta el momento.

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