El absurdo desfile de las Fuerzas Armadas

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Hay tres cosas que me resultan totalmente prescindibles: los peluquines, los falangistas y el desfile de las Fuerzas Armadas. Sobre todo, teniendo en cuenta que la probabilidad de que ocupen el mismo espacio es muy alta.

No voy a valorar la necesidad de tener un ejército porque no me apetece que alguna de esas personas que colecciona fascículos de guerra intente convencerme del peligro de que nos invada Andorra. Pero sí que quiero denunciar el bochornoso espectáculo de ver a esos hombres y mujeres caminando juntos con cara de mala hostia. Sí, efectivamente, hice la mili (todos tenemos un pasado del que no nos sentimos orgullosos) y sé qué significa esa coreografía del absurdo. Izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda. No estoy haciendo una descripción del bipartidismo en España. Se trata de la cancioncita que el cabo primero o el sargento de turno te gritan para que todo el mundo camine a la vez. Hay otras versiones: hip, aro, hip, aro, hip, aro (se trata sólo de una especie de transcripción fonética y no de un discurso de Ana Botella en inglés).

Lo cierto es que todo ese espectáculo de nacionalismo militar, QUE PAGAMOS ENTRE TODOS, se podría destinar a otra cosa. Por ejemplo, a enseñar a todos los militares a silbar a la vez. Al parecer, los silbidos cabrean mucho al enemigo y son un arma estratégica de primer orden. Tengo entendido que el Tribunal de Derechos Humanos de la Haya va a prohibir el uso de los silbatos en los conflictos bélicos.

Pero volviendo al tema del desfile: estimado lector, ¿no te parecería igual de absurdo un desfile de albañiles, de panaderos, de mecánicos o de informáticos? Ya me imagino la narración de TVE:

¡A continuación podemos ver el desfile de la sección de informáticos del Ministerio de Hacienda! ¡En primer lugar, el batallón de responsables de las redes con sus routers de última generación! ¡La multitud grita entusiasmada ante su gallardía! ¡Vemos ahora al batallón de hardware de la Delegación del Gobierno en Castilla La Mancha! ¡Las placas bases, de fabricación japonesa, son el orgullo de todos los españoles!

Eso sí, en vez de utilizar marchas militares, deberían desfilar con la música de Windows.

Pues sí, los desfiles militares son anacrónicos, absurdos e impropios de una sociedad que pretende ser pacífica. Ya sé que otros países lo hacen. Ya sé que glorifican a sus líderes igual que se glorifica en España a los Reyes. Ya sé que se intenta inocular en el subconsciente colectivo, aquí y en otros estados, la idea de que el ejército es una especie de ONG ¿Y qué? Me sigue pareciendo igual de absurdo aquí o en Corea del Norte. Sólo defendería el hecho de que el gobierno abandonara el poder mediante un desfile. ¡¡¡Izquierda, izquierda, izquierda, izquierda, izquierda!!!

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