De perdidos al Río #Blingüismo

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Estimado, o no, José Luis:

Te equivocas con las cifras. Son millones. Hay millones de personas que reclaman cada día en las calles catalanas acabar con la inmersión lingüística. ¿Qué digo con la inmersión lingüística? Con el catalán. No sé si viajas a menudo a Catalunya (ups, perdón… Cataluña, con ñ de ñoño), pero todos los días hay colas de millones de personas reclamando que el catalán deje de ser oficial en Catalunya (ups, perdón otra vez… Cataluña, con ñ de moño). Y es que el catalán no sirve de nada. Bueno… quizá para que los catalanohablantes se comuniquen entre sí, para escribir libros, para hacer discursos, para escribir recetas de cocina en el mejor restaurante del mundo, para agradecer al público su apoyo en el triplete del Barça o hasta que para Andorra lo tenga como lengua oficial. Bueno… y para joder un poquito a los españoles. Por ejemplo, cada vez que viene un turista procedente de Otero de Sanabria (ya sé que es difícil toparnos con uno ya que sólo son 28 vecinos) los habitantes de Catalunya (ups, perdón por tercera vez… Cataluña con ñ de… vulva) empiezan a hablar en catalán. Y lo hacen para criticar que su pueblo de 28 habitantes tenga una miserable estación de AVE mientras los catalanes disfrutan con su puntual y ultracómoda red de cercanías. Si es que son unos quejicas. Pero, eso sí, hablan en catalán para joder. Ya se sabe: los catalanes son muy suyos… y un poco de Hacienda, también.

Pero la lengua con la que puedes viajar a todos los sitios del mundo mundial es el castellano. Tú te vas a Kuala Lumpur y verás que todos los letreros están escritos en castellano. Como tiene que ser. Además puntúan las frases (no como tú, pillín, que para leer un tweet tuyo en voz alta se necesita llegar a una apnea).

Lo reitero: te equivocas con las cifras. No son cientos de miles. Son millones. Billones, en realidad. La cola empieza en la Plaça Sant Jaume (perdón, San Jaime) y llega hasta Times Square (perdón, Plaza de los tiempos). El océano no es un impedimento para reclamar la desaparición del catalán de la vida pública. Porque ya sabes cuál es la primera lengua que aprenden los inmigrantes subsaharianos, marroquís o chinos. El catalán, por supuesto. La culpa es de TV3 que, con un 12,6% de audiencia en 2014, es capaz de adoctrinar a todos los inmigrantes para que lean a Espriu y se aprendan de memoria “La vaca cega”. Topant de cap en una i altra soca, avançant d’esma pel camí de l’aigua, se’n ve la vaca tota sola. És cega. Por si no lo sabes es una vaca independentista. De la rama independentista de UDC, concretamente.

En resumen, José Luis, tienes razón. La escuela catalana debe ser bilingüe, al 50%, en igualdad de condiciones con el resto de medios a través de los cuales los niños pueden aprender lenguas. Por eso, la Generalitat y el Estado español, deben apoyar a las industrias culturales para que en Catalunya exista un 50% de cadenas de televisión que emitan en catalán, un 50% de emisoras de radio en catalán, un 50% de exhibición de películas en catalán o un 50% de libros publicados en catalán. Porque, aunque el catalán no interese a nadie y el castellano esté en vías de extinción por culpa de la Generalitat, la escuela debe ser bilingüe al 50%. Del inglés nos olvidamos, ¿no? What the fuck!

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