Un viejo verde que además es alcalde

CJZY7dNWwAAiErd

Estimado, o no, José:

La elegancia no siempre tiene que ver con la vestimenta. Observa lo que dice el diccionario de la RAE:

elegancia.

(Del lat. elegantĭa).

1. f. Cualidad de elegante.

2. f. Forma bella de expresar los pensamientos.

Es cierto que esta sociedad tan preocupada por la imagen ha asimilado la elegancia al modo de vestir y, si la ropa con la que uno decide tapar su cuerpo es de marca, resulta fácil caer en la trampa. Pero la elegancia es otra cosa. Valores como la discreción, la sensibilidad o la empatía ayudan a que los demás nos vean como una persona elegante. Las salidas de tono, la altanería o los comentarios machistas no tienen nada que ver con la elegancia. Al contrario, son su antítesis y suelen provocar tensiones innecesarias en todos los marcos convivenciales.

La desnudez no siempre está relacionada con la elegancia. Ni en los hombres, ni en las mujeres. Por ejemplo, tú, desnudo, dudo que jamás estés en condiciones de resultar elegante. Y, tú, vestido, tampoco. ¿Por qué? Porque tu frase “las mujeres, cuanto más desnudas, más elegantes” te hace aparecer como un viejo verde, uno de esos machitos hispánicos envuelto en aromas de vino peleón que se dedican a soltar obscenidades ante la presencia de una mujer.

Tu frase me provoca vergüenza de género. Y es que, cuando me encuentro ante la presencia de estos seres a los que la testosterona les ha nublado el raciocinio, siento vergüenza. Y sólo me apetece gritar que no todos los hombres somos así, que la sexualidad se puede expresar de otras formas, que la atracción que podemos sentir hacia las mujeres no consiste en babear como si fuésemos animales en celo.

No voy a entrar en valorar ningún tipo de canon estético. No voy a caer en el error de realizar ningún tipo de análisis sobre la belleza. Aunque, sí creo que el desnudo (femenino o masculino) puede ser bello. Los museos están llenos de ejemplos. Pero sí que me gustaría manifestar que personajes como tú deben desaparecer del espacio público. No pueden gestionar administraciones tan importantes como un Ayuntamiento, donde se abordan, por ejemplo, cuestiones como la igualdad de género. Aunque, cierto castigo ya lo tendrás. Cuando te reúnas con mujeres, no esperes sonrisas amables, ya que pueden llegar a pensar que en ese momento has entrado en combustión feromonil.

Em pots seguir al Twitter @blogsocietat i també al Facebook