Carta a Margallo #PolíticoProfesional #ListaIndependencia

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Estimado, o no, José Manuel:

Resulta admirable que nacieras político. En cierta forma eres como Messi. Supongo que has visto vídeos de su infancia cuando jugaba en las categorías inferiores de los Newell’s Old Boys. Por su forma de regatear y de conducir el balón se podría decir que siempre ha sido futbolista, como si en su ADN ya estuviera escrito un destino con el balón. Tu caso debe ser parecido ya que te extraña que alguien se presente a una lista electoral sin haber sido político con anterioridad. En tu concepción de la política debe existir algo así como un criadero de embriones políticos. En las probetas de la izquierda: los rojos, los separatistas y los perroflautas. En las maravillosas probetas de la derecha encontraremos a los insustituibles representantes del mundo conservador, tradicional, defensores del neoliberalismo y de una España grande y libre. ¡Arribaspaña, coño!

Después de tu cachondeo sobre la posible lista catalana por la independencia, me gustaría conocer muchos detalles sobre tu infancia. ¿Hablabas ya como un político en la guardería? “Apoyemos la obra del rincón de pensar y del cuarto de juegos. Pero, sobre todo, cosechemos el fruto de nuestro trabajo con los lápices de colores. Nos conviene un futuro de unidad y consenso en parvulitos. Por el bien de España y para que no vaguemos por el espacio”. ¿Participabas en recepciones de etiqueta con bombones Ferrero Rocher, en vez de pringosos gusanitos de color naranja? ¿Prometías muchas cosas que después no cumplías? ¿Te lavabas las manos cuando tus amigos pegaban un chicle en la silla de la profesora? Si es así, déjame que te diga que, efectivamente, tú has sido político siempre. En todo caso, creo que eres una excepción.

La mayoría de los políticos tiene estudios universitarios. Por ejemplo, de las personas que han ocupado un escaño autonómico entre 1980 y 2011, la gran mayoría (81%) tenía un título universitario (56% licenciados, 18% diplomados y 7% doctores), un 14% había llegado hasta la educación secundaria y sólo el 5% poseía, como mucho, estudios primarios. El nivel educativo era superior, en su conjunto, entre los miembros del Congreso de los Diputados, ya que el 91% tenía credenciales universitarias (65% licenciados/as, 13% diplomados y 14% doctores) mientras que el 7% terminó sólo la secundaria. Un 7% que a mí me parece vergonzoso, pero para gustos, colores. En todo caso, y quizá me equivoque, el 99,9% de los políticos no eran políticos antes de ser políticos (tú eres la excepción, como ya hemos comentado). Y, si no voy errado, este extraño fenómeno sucede en el mundo del periodismo, de la medicina, del derecho o de la arquitectura. Siempre hay una primera vez. Y no hablo de sexo. Bueno… también.

Creo que estaremos de acuerdo en que tanto la formación, como la experiencia, son muy importantes en la política pero, ¿garantizan ser un buen político? En mi opinión, no. Para empezar, un político debe ser una persona con voluntad de servicio, amante de su nación (o de las diferentes naciones que la compongan), con capacidad oratoria, con carisma, buen gestor, con habilidades sociales y emocionales, así como, con capacidad de liderazgo. También debe ser buen negociador, con elevadas dosis de empatía y sensible ante todos los entornos sociales. En definitiva, no debería militar en el PP y mucho menos intentar hacer carrera, por mucho logo nuevo que tengáis.

Por eso, y ante tu coña marinera, lo que deberías realmente preguntarte es si resulta positivo que contemos con políticos profesionales en las listas electorales, si beneficia a la sociedad la existencia de personajes como Duran i Lleida o Rosa Díez. O, como en tu caso, que llevas en la política desde 1960 cuando entraste en la ultraprogresista (ironic mode on) Juventudes Monárquicas Españolas (fue sólo unos años después de tu debut en la lista electoral de delegado de los parvulitos).

En definitiva, a mí me empieza a dar igual quién esté en la lista a favor de la independencia. Soy capaz de votar a la “família dels Súpers” o al “avi del Barça” si me garantizan que el proceso continúa. Además, no creo que alguien que tiene compañeros de partido que han sido imputados cuente con mucha autoridad moral para decir quién puede o no entrar en política. O eso, o te haces portero de discoteca. Tú, sí. Tú, no.

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