Pasar un buen Rato

rato-mallorca5

J: Tío, tenemos que hablar.

R: ¿Ahora? ¡Joder, que me estoy bañando! Hostias… ya se me está mojando el móvil.

J: Mira… no me toques los huevos. El boss me ha dicho que tengo que comparecer en el Congreso y no sé qué decir.

R: ¿Y?

J: ¿Cómo que y? Que está en juego mi prestigio.

R: ¿Perdón? ¿Pres… qué? Lo siento pero se me está calentando el mojito y este yate me está diciendo…

J: En serio… me tienes que ayudar. Cuando me pediste que te echara una mano… bien que estuve ahí, ¿no? ¿Cuántos años hace que nos conocemos? Siempre he estado donde…

R: Vale, vale… no me vengas con rollos sentimentaloides que ya me temo que me saques a la Virgen y a todos los santos. Que te conozco, joder.

J: Mira… he pensado que deberíamos contar algo que fuese convincente porque el hecho de que tengas imputada hasta la calva y que te reúnas conmigo en el despacho del ministerio… no sé… al parecer suena raro.

R: Yo flipo, de verdad. ¿Qué pasa… que no puedo ir a hablar con un amiguete al trabajo? Vaya país, coño. Si es que nos tienen manía. ¿Viste la foto de mi culo? Joder, ya sé que no tengo el culo de…

J: No sigas por ahí… ya sabes que esas cuestiones de sexo me ofenden.

R: ¿Y éste? Será puritano…

J: A ver… no te desvíes… Yo había pensado incidir en el hecho de que todo el mundo te vio cuando entraste. Pasaste la seguridad y todo eso… por lo tanto, fue algo transparente.

R: Bien pensado… Imagínate que nos pillan en un puticlub. ¡La que se hubiera liao!. ¡Mr. Opus Dei en plan masaje a cuatro manos! ¡Ja, ja, ja!

J: En serio, a veces pienso que eres idiota.

R: ¿Idiota, yo? ¿Te envío un whatsapp con una foto de mi yate? ¡Los idiotas son los otros!

J: Sí… ya… Bueno, ¿y qué?

R: ¿Y qué?

J: ¡Que qué digo para salir del paso! ¡La oposición está salivando ya!

R: A ver… ¿qué se supone que haces tú?

J: ¿Joder a los independentistas?

R: ¡Ja, ja, ja! No, si al final con esa cara de amargado malfollado que gastas y resulta que eres capaz de hacer un chiste.

J: Tú no me has conocido de fiesta…

R: ¡Ni tú a mí en las heladerías! ¡Ja, ja, ja!

J: Bueno… venga. ¿Qué digo?

R: Yo qué sé… que fui a hablar contigo para que me protegieras.

J: ¿Para que te protegiera?

R: Sí, joder. La gente me quiere hinchar la cara a hostias. Lo que te decía… flipo. Si yo no he hecho nada.

J: Hombre… nada… nada…

R: Va, dejémoslo estar. Lo que te decía… Fui a verte porque me siento amenazado. Tú no sabes la cantidad de tuits que me han enviado, insultándome y amenazándome.

J: No me jodas. Pero si tú no tienes cuenta de Twitter.

R: Pero me lo han dicho. Mi primo es tuitero y me ha dicho que la gente se pasa veinte pueblos conmigo.

J: No sé… no lo veo claro…

R: Que sí, hombre. Que sí. La gente es imbécil. Hazme caso. Pon cara de ofendido y de mala hostia. Eso te resultará fácil. De verdad. Ya te pueden pillar como al lord ese, esnifando cocaína y vestido con sujetadores, que en este país la gente pasa de todo. Sales en rueda de prensa diciendo que la cocaína era Vics VapoRub y que lo de la ropa femenina era una broma que le hiciste a tu mujer y la peña traga. En serio… hazme caso. Di que me han enviado 400 tuits en plan gore y salvas el culo. Que aquí no dimite ni Dios. Venga, va… te dejo que me espera una paellita. Oye, por cierto: ¿lo mío cómo va?

Em pots seguir al Twitter @blogsocietat i també al Facebook