Carta al Bwana Margallo

margallo

Estimado, o no, Bwana Margallo:

Te escribo para ofrecerte una compensación a esa pérdida de cuota de la que hablas. Como está realizada bajo un prisma colonial supongo que la cuota no se refiere al déficit fiscal o la deuda externa, sino que estás hablando de los esclavos de esta colonia y de su territorio. Por lo que respecta al aspecto esclavista, tengo algunas dudas. No sé si eres propietario de alguna plantación de algodón en la que pueda prestar mis servicios. Te advierto, eso sí, que no se me da muy bien cantar Blues. Quizá podría hacer antes un stage en el Delta del Mississippi para empaparme del feeling de Howlin’ Wolf o John Lee Hooker pero no te garantizo una gran calidad en la interpretación.

En el caso de que no dispongas de ninguna plantación puedo realizar tareas domésticas: hacerte la colada, fregar los platos, ordenarte tu colección de fascículos de aviones de guerra… Limpiarte la dentadura postiza me daría un poco de asco, así como realizar la higiene de tus zonas íntimas, pero siempre podemos negociar la ejecución de estas tareas por un poco más de agua en mi ración de esclavo.

Te pido, eso sí, que las cadenas no aprieten mucho. Tengo la piel muy delicada y, cada vez que me afeito, me quedo tan rojo e hinchado que parezco Kiko Rivera aguantando la respiración. En fin, Bwana, vete pensando un poco qué tareas me puedes asignar como legítimo heredero colonial del 1714.

Por lo que respecta a la cuota del territorio catalán que te corresponde, me temo que ya llegas un poco tarde. El Mercadona ya se ha quedado con las mejores esquinas. Pero… bueno… podemos hacer algún apaño. ¿Te gusta más el mar o la montaña? Si eres más de mar, siempre te puedes quedar Lloret. Hay mucho ambiente y sería estupendo verte haciendo balconing. ¿Lo has probado? Dicen que es muy divertido. Inténtalo desde el piso más alto del hotel más alto. Las vistas son estupendas y la probabilidad de caer en la piscina disminuye. Pero tú ya estás acostumbrado al riesgo. De hecho, ser ministro del PP está asociado al riesgo… de hacer el ridículo.

En todo caso, creo que después de todo lo que has dicho, después de tu más que demostrada militancia en la catalanofobia, después de haber sido el ministro de exteriores que más ha opinado sobre el interior, la cuota que te corresponde está en el Parc de Can Dragó. Se trata de un precioso espacio de terreno muy frecuentado por los perros. De hecho es un pipí can. Muy bonito, eso sí. Te envío una foto de tu “cuota” territorial.

pipi can

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