Carta a la Junta Electoral Central… del humor

tv3

Estimada, o no, JEC:

¡Qué desastre! ¡Qué debacle televisiva! Ni el teletienda de las tres de la madrugada, ni el tarot, obtienen ese resultado. Si es que se veía venir. Para obtener una audiencia ridícula no teníais que haberlo complicado todo. ¿A quién le puede apetecer, con la modorra del domingo por la tarde y después de una buena paella, ver a Miquel Iceta en postureo picnic dominguero entre árboles o a Rajoy al lado de la Camacho? ¡¡¡Senyor Mas!!! ¡¡¡Senyor Mas!!! Estás en esa zona limítrofe entre el sueño y el apalancamiento cerebral máximo, con tu cuerpo reposando en el sofá después del cansancio de toda la semana, y lo que menos te apetece es ver a Sánchez-Camarga gritando. Si es que debería estar perseguido por el Tribunal de la Haya (Haiga para El Yoyas, insigne regidor de Ciutadans).

Lo suyo hubiese sido programar una peli en plan, matrimonio en crisis descubre que su hija se droga con polvos de talco, lo que les lleva a cambiarlos por el body milk. Eso sí que es una trama emocionante, con acción, suspense y tensión emocional. Si es que no puede ser, sois jueces al servicio de la causa hispánica y no programadores de televisión. A cada uno lo suyo. Vosotros, a seguir juntando los tres poderes del Estado con pegamento, y nosotros, televidentes, a seguir decidiendo (¿he dicho decidir?) lo que es interesante con el mando a distancia. Y es que los datos de la retransmisión compensatoria en TV3 no engañan:

  • PSC: 31.000 espectadores. Share: 1,5%

  • PP: 18.000 espectadores. Share: 0,9%

  • CSQEP: 28.000 espectadores. Share: 1,6%

  • C’s: 32.000 espectadores. Share: 1,8%

  • Via Lliure (11/9/2015): 448.000 espectadores. Share: 23,5% (sumando, eso sí, el 3/24).

¿Y ahora qué? ¿Qué sucede con el dinero que la TELEVISIÓN PÚBLICA ha perdido con vuestras dotes de programadores de televisión? Id pensando en cómo lo compensáis a las arcas públicas. Una maratón de baile con Miquel Iceta no estaría mal. Es una idea. Don’t stop me now!

Em pots seguir al Twitter @blogsocietat i també al Facebook