La empanada mental de Rajoy con Kennedy

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Estimado, o no, Mariano:

Ya sé que a un neoliberal como tú le encanta ningunear la capacidad que tiene el Estado para contribuir a que la sociedad sea más justa, pero la frase “lo más importante que se puede hacer por vosotros es lo que vosotros podáis hacer por vosotros” no sólo me huele a cinismo, sino que además me plantea grandes interrogantes. Eso sí, creo que con un “sálvese quien pueda” habrías gastado menos saliva (que en tu caso, reshulta impreshcindible).

Tengo la impresión que muchos hemos hecho por nosotros grandes esfuerzos: nos hemos formado, hemos intentado ser buenos profesionales, hemos contribuido a través de nuestros impuestos a la sociedad del bienestar y hemos procurado, más allá de nuestras creencias, ser buenas personas. Incluso, muchos, hicimos el servicio militar obligatorio y perdimos oportunidades laborales por ese año de secuestro legal. Con todos nuestros defectos, no hemos roto ni una sola papelera, a pesar de la manifiesta incapacidad de algunos de nuestros dirigentes para gestionar lo público. De hecho, tampoco hemos roto una sola papelera, a pesar de que con los casos de corrupción que inundan los partidos políticos se podrían hacer cincuenta temporadas de “Boardwalk empire”. Llámanos demócratas o imbéciles. Como prefieras. En definitiva, si después de todo lo que habéis mamoneado, de todas las comisiones y de todos los sobres; si después de los litros de cinismo con los que os habéis duchado, aún vais a ser capaces de ganar las próximas elecciones, sólo cabe decir: me piro, no entiendo nada.

Yo, Mariano, no puedo construir autovías para substituir a nacionales tercermundistas y para eliminar los puntos negros en los que se acumulan accidentes. Tampoco puedo promover la construcción de un tren que una la estación de Sants con la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat. Lo he intentado, pero no se me da bien cargar con el peso de las vías. Tengo dolores de espalda. Por supuesto, no puedo en ningún caso cogerte fuertemente de los testículos para convencerte de que el corredor mediterráneo es la solución más lógica, a pesar de que va en contra de los intereses del capitalismo castizo. Ojalá pudiera mejorar las cercanías de la RENFE en Barcelona y convencerte que tener una estación de AVE en cada pueblo es una locura. Contribuyo pagando religiosamente el billete de los trenes de cercanías pero la gente sigue llegando tarde a trabajar porque tú, aquellos a tus órdenes (y también aquellos que te precedieron) habéis pasado de nosotros como de la mierda, no vaya a ser que los fachas se quejen de que los catalanes tienen mejores infraestructuras. ¿Dónde vamos a llegar? Mariano, por no poder, ni siquiera he podido votar en un referéndum de autodeterminación para expresarme políticamente, para decidir, para hacer saber al mundo que, mucho más que español por obligación constitucional, soy un ser con ADN humano que aspira a que la sociedad en la que viva sea bastante más libre y a que el Estado al que contribuya sea más justo y racional.

A ti lo que te ha pasado es que has leído el discurso de Kennedy en diagonal. No es tan interesante como el Marca, lo sé. “No te preguntes lo que puede hacer el país por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu país”, dijo JFK. Perfecto, pero cuando pienso lo que, como catalán, ha hecho el país por mí últimamente sólo puedo recordar otra frase de Kennedy: “el éxito tiene muchos padres pero el fracaso es huérfano”.

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