Museo de la Chorrada #AlfredoPérezRubalcaba

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Estimado, o no, Alfredo:

Considérate invitado a la inauguración del futuro MUSEO DE LA CHORRADA. Después de los centenares de imbecilidades que se han dicho sobre el proceso de independencia catalán, sería muy pedagógico para las posteriores generaciones, que se recogieran todas en un museo. Allí tendríamos, la Sala Wert, la Sala Montoro, La Sala González, la Sala Rubalcaba, la más que especial Sala Margallo y, por supuesto, no ya la Sala Rajoy, sino una planta completa. Y es que sería procedente rendir un homenaje particular al máster del universo en frases bobaliconas y meteduras de pata. ¡Qué cruz, Alfredo! ¡Qué cruz! ¡Cuánto titular insultante! ¡Cuánta catalanofobia en vena! Eso sí, no te quejes, que siempre hay alguien dispuesto a llamarte victimista para, a continuación, decirte “mira tu DNI, te jodes y bailas”.

Aunque sea profundamente denigrante tener que desmentirlo, no, en Catalunya no enterramos con la senyera en mayor medida que en España se entierra con la estanquera. ¿Es necesario que busquemos en Google imágenes de los funerales de políticos que salen de la iglesia con la bandera española en el féretro? En cuanto a los nacimientos, lo más radical que hacemos los catalanes, es solicitar la cesta Caprabo. En esa “peligrosa” cesta hay adoctrinamiento en forma de pañales, botellas de agua o leche para bebés. Sí, Alfredo, existe la puñetera obsesión por hacer ver a la opinión pública española que los catalanes somos unos radicales fanáticos capaces de todo, cuando la realidad demuestra que en las manifestaciones independentistas no se ha roto ni una papelera. Ya basta, ¿no? Ya habéis tocado fondo. Ya os habéis arrastrado en demasiadas ocasiones por el lodo de la mentira y la demagogia. No puede ser. Empieza a resultar incluso peligroso. El relato que estáis construyendo, frase a frase, chorrada a chorrada, contiene tanto odio que, no sólo está alcanzando unos dañinos niveles de infamia, sino que será muy difícil reparar la mutua aversión que estáis generando. Unos y otros. Que aquí tampoco somos inocentes del todo.

Lo último es lo de traer el Senado a Barcelona. ¿A qué extraño Teletubbie socialista se le ha ocurrido semejante idea, semejante insulto a la inteligencia colectiva? En serio, ¿me he perdido algo? En las diadas jamás, absolutamente jamás, se ha pedido que se traiga aquí ese cementerio de cadáveres políticos. Y tampoco los unionistas lo han reivindicado jamás. ¿Qué os pasa a los socialistas? Que una cosa es que se os haya olvidado la letra de la Internacional o la S de vuestro partido y otra cosa es hacer el más clamoroso de los ridículos. Una lástima, realmente. Una lástima que la izquierda que en su momento defendió la república o que se tuvo que exiliar, no ahora, sino desde hace años, se haya convertido en una pantomima irreconocible ideológicamente. Qué curioso, puede ser que el 20D celebréis el funeral del PSOE con la bandera española como ornamento especial. ¡La de vueltas que da la vida y la validez que acaban teniendo las frases imbéciles! Bienvenido al MUSEO DE LA CHORRADA.

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