Carta a Antonio Burgos #PeriodismoMachista @abc_es

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Estimado, o no, Antonio:

Dado que a ambos nos interesa la estética (llámalo estética, atractivo sexual, sex appeal…), me he permitido abrir una encuesta a través de la página de Facebook y de la cuenta de Twitter de este humilde blog. Pero, como tú no has juzgado el trabajo, las ideas o la capacidad intelectual de las mujeres (en este caso de la CUP y de Bildu) creo que, en justa correspondencia, las mujeres tampoco deberían juzgar en esta encuesta tu trabajo como periodista (eso lo haré yo, que para eso soy el administrador de este blog y libreopinador). Quiero que sean ellas, las lectoras, quienes juzguen tu atractivo sexual (olvidémonos de la estética; era sólo una excusa). Pido a las lectoras (y si se quiere agregar algún homosexual, bienvenido sea) que juzguen si te sitúan más en el primer grupo de hombres o en el segundo. Quiero saber si eres un “melofo” capaz de provocar deseos sexuales irrefrenables o un hombre no especialmente atractivo que, a priori, movería los cubitos de un gin tonic en la barra de una discoteca provocando el desinterés general. Eso sí, me permito opinar (a riesgo de equivocarme) que Rajoy y Kiko Rivera no son masivos generadores de feromonas.

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Ya está abierta la encuesta en Facebook y Twitter. Por favor, lectoras de este blog, sin insultar, os pido que juzguéis si os acostaríais con este hombre. Para aclarar el asunto, Antonio Burgos es el que aparece en la foto de la izquierda y que no maúlla cuando ve un plato con leche caliente.

Y ahora viene mi opinión sobre tu trabajo de periodista. Lo que tú haces en este artículo no es periodismo. Lo que tú haces es unir palabras que apestan a aliento de cebolla y aromas de vino tinto. Son opiniones tabernarias, de muy bajo nivel. Opiniones de machista cavernícola que suelta la ventosidad pseudointelectual para que sus amigotes se rían. ¡Ponme más vino, Juan! ¡Repite, Antonio! ¡Repite! ¿Qué has dicho sobre los callos de las tías de la CUP? ¡Escucha, Toño, escucha! ¡¡¡Que son feas de cojones!!! ¡¡¡Juas, juas, juas!!! ¡Es que eres un cachondo, Antonio! ¡Coño, Juan! ¡Que me pongas más vino, cojones! ¡Y unas olivas, mecagondios!

Sí, Antonio, ese es el contexto en el que cabe tu “periodismo”. Tú no analizas la realidad dentro de un marco de educación. Tú lo que haces es rebajar la opinión al chascarrillo, a la broma cutre y al machismo que tanto daño provoca en la convivencia. Pide perdón, si quieres, diciendo que se han sacado de contexto, que ha sido un fallo informático o que la culpa es del tiempo que hace que no hablas realmente con una mujer; dale mil vueltas al asunto, abrázate al ego masculino, busca excusas, haz de la disonancia cognitiva una coartada freudiana, lo que te dé la gana, pero artículos así son imperdonables. ¿Qué opina tu pareja de esa visión sobre las mujeres? ¿Tienes pareja, por cierto? ¿Tienes hijas? Madre estoy seguro que has tenido. ¿Qué opina en el caso de que siga viva o, en el caso de que desafortunadamente no siga entre nosotros, qué hubiese opinado? ¿Qué opinan tus compañeras de redacción? ¿Y tus amigas? ¿Qué crees que opinan las mujeres que hayan leído el artículo? ¿Sentirán que las defiendes?

A veces me siento mal siendo hombre. Experimento el mayor de los rechazos ante el piropo soez, la broma tosca y de dudoso gusto o los viejos verdes vocacionales. No es una simpática guerra de sexo. No es una película de George Cukor. No es una sitcom americana repleta de situaciones hilarantes sin ninguna intención malsana. Es puro machismo. Es un cruce entre una libido en crisis y un odio ideológico. Es simplemente vomitivo.

El problema es que, además, artículos como el tuyo pueden desviar el foco de atención. Uno puede llegar a pensar que el machismo sólo es aquél que provoca leyes discriminatorias, permisividad ante el maltrato, diferencia del tratamiento del adulterio en según qué culturas, necesidad del permiso del hombre para realizar determinadas actividades, discriminación en el ámbito religioso o las consecuencias de la educación sexista que continúa tan presente en algunos medios. Y es cierto. Es un machismo agresivo y altamente nocivo. Sin embargo, artículos como el tuyo no se deben permitir. No nos podemos permitir, como sociedad, que se repitan esquemas que deberían haber sido superados hace tiempo. Es algo que va mucho más allá de la igualdad. Es RESPETO, el ingrediente principal de la convivencia.

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