Hola, Mariano: ni puñetera idea, ¿no?

Rajoy-boca-cerrada

Estimado, o no, Mariano:

Venga, va… confiesa. Ahora que no nos oye nadie: no tienes ni puñetera idea de qué hacer. ¿Me equivoco? No tienes ni la más remota pista de cómo seguir siendo presidente, no sabes cómo construir una mayoría que te permita gobernar y, sobre todo, no tienes ni la más mínima estrategia sobre Catalunya. Venga, Mariano, confiesa. No pasa nada. Somos humanos, ¿no? Todos nos podemos equivocar.

Estoy seguro de que a ti lo que te gustaría es retirarte ya y que se coman el marrón otros. Ansías darte paseos de jubilado por tu preciosa Galicia natal con un sueldo de expresidente y el Marca bajo el brazo. Y no me extrañaría que en breve lo hicieses. Yo de ti lo haría. Que le den por saco al mundo. Total, esto ya no tiene remedio. Aún debe estar por nacer la persona que convierta España en un proyecto atractivo de futuro para todos sus habitantes. Repito, TODOS sus habitantes, no sólo esos que tú y yo sabemos. Pero, antes de eso, aún debemos esperar a que nazca la persona capaz de limpiar toda la porquería que tiene tu partido.

Y de Catalunya, ¿qué? Nada, ¿no? Lo de siempre. Que si la unidad, que si la Constitución, que si se rompe España… Bla, bla, bla… Más de lo mismo. Le hablas a los de siempre, con el discurso de siempre, para prometer lo de siempre y quedarte mirando el futuro con la misma cara de Mr. Bean estresado que pones cuando no te enteras de nada. Y un plato seguirá siendo un plato, un vaso seguirá siendo un vaso y será el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde, pero los catalanes continuaremos sin encontrar más discurso que la demagogia, las amenazas y los mantras constitucionales. Y así estamos. Nosaltres anem fent. Fem via cap a la república. Visto lo visto parece lo más sensato. A no ser que tengas un plan mejor. Sí, ya, ayer vi un unicornio bailando zumba. Me dio recuerdos.

Pues eso, Mariano, confiesa. No tienes ni puñetera idea de cómo afrontar el presente y, mucho menos, el futuro. No sabes cómo detener el proceso de independencia catalán por mucho que los ultrafachas te den ideas. Habéis hecho tal estropicio en las ganas de continuar siendo españoles que muchos catalanes empezamos a oírte como la lluvia en los cristales. Ya conoces la canción: esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú. El otoño vi llegar, al mar oí cantar y no estabas tú.Yo no sé cuánto me quieres,si me extrañas o me engañas, sólo sé que vi llover, vi gente correr y no estabas tú.

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