El Yonki de la sinrazón

yonki

Estimado, o no (más bien, no) Yonki:

Uno de las principales razones de ser de la psicología, de la psiquiatría y de la sociología consiste en buscar las causas a los males que acechan a la sociedad. Y en esta búsqueda, a veces desesperada, de dar razón al origen de aquello que no acaba de funcionar, podemos tener la tentación de sacar a pasear al psicólogo, al psiquiatra y al sociólogo que busca acomodo en nuestro interior. En la mayoría de ocasiones, sin embargo, esta muestra de exhibicionismo intelectual nos conduce al ridículo ya que, mirando a izquierda y derecha, llegamos a conclusiones muy desviadas de la realidad. La culpa es de los padres, la culpa es de los profesores, la culpa es de la tele, la culpa es de los videojuegos, la culpa es del gobierno, la culpa es de… Somos expertos en buscar culpables que den sentido a los sinsentidos. Por eso, evitaré llegar a conclusiones precipitadas. Entre otras razones porque no soy psicólogo, psiquiatra o sociólogo. Solamente soy experto en mí mismo y aprendiz de ser humano. Aunque, sin pretender que esto sea un ejercicio de autoproclamación de liderazgo moral, me voy a permitir el libre acto de expresión, producto de más de cuarenta años de experiencia como elemento vivo con ADN humano de manifestar que, como usuario de Twitter, eres un fracaso. No voy a extrapolar esa sensibilidad, que aparenta ser un cruce entre el Marqués de Sade y Millán-Astray, a tu vida mundana. Imagino que no babeas encima del teclado cuando escribes tuits de esta índole, como si fueses el perro de Paulov esperando una ración de reproches. Imagino que tienes necesidades afectivas. Imagino que no deseas la muerte de nadie. Imagino que eres capaz de empatizar con el dolor de unas personas que han perdido hijas, hermanas, amigas, compañeras… Imagino que nadie te ha hecho el suficiente daño como para resultar un ser asocial que debería pasar muchos años mirando el techo de una celda en compañía de unos remordimientos que aparecieron tarde. Imagino todo eso y mucho más. Y lo imagino con la certeza de que la inmensa mayoría de seres humanos compartimos herramientas básicas como la sensibilidad o la empatía. Y tú, espero y deseo, seas uno de ellos. El principal síntoma de este pensamiento optimista es que no nos hemos extinguido como especie. Algunos seres humanos pueden ser crueles, agresivos, violentos, despiadados, XENÓFOBOS… pueden ser unos auténticos descerebrados pero no han ganado. Su victoria no se producirá porque los demás, la inmensa mayoría, somos mejores. Porque sabemos qué es el dolor ante un hecho como el accidente de ayer en Tarragona y sabemos lo que es el respeto.

Como usuario de Twitter has perdido. Como ser humano… no lo sé. Quizá seas un adolescente con carencias afectivas que reclama atención o un joven en busca de una identidad difícil de encontrar (como todas las identidades). En todo caso, sí que es de justicia reclamar que Twitter España te cierre la cuenta. Hay límites que uno no debería sobrepasar y el respeto al dolor ajeno es uno de ellos.

P.D. Faré una excepció en la meva filosofia de tapar el nom d’usuari.

yonki

Àlex

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