La velocidad, el tocino y cómo mezclarlo todo

cruz

Estimada, o no, Cruz:

Disculpa que me introduzca sin permiso en tu confortable mundo de disonancias cognitivas pero debo informarte de tres conceptos básicos:

  1. Los cuchillos sirven, entre otras muchas cosas, para pelar naranjas.

  2. Las motosierras son muy útiles cuando quieres cortar árboles.

  3. Las armas tienen una función muy clara: provocar daño en seres vivos. Daño que puede acabar en la muerte.

    Espero que tengas estos tres conceptos muy claros porque pelar naranjas con Kalashnikovs o cortar árboles con lanzagranadas no parece muy indicado. Ya sé que cuando la vida nos resulta muy miserable existen dos opciones de suicidio lento y doloroso: no perderse ningún programa de “Mujeres y hombres y viceversa” o la tentación de esnifar insecticida. Pero es que los insecticidas sirven para matar insectos y “Mujeres y hombres y viceversa” sirve para… ¿debo responder ahora? Déjame que me lo piense.

    No debemos demonizar a todos los productos que puedan resultar dañinos para la salud. Creo que nadie, en su sano juicio, criticará a El Corte Inglés por vender motosierras o cuchillos. Se le puede criticar que para ellos la Navidad empiece en octubre. Pero hacer un extraño silogismo entre la venta de armas y la de cuchillos o motosierras da la impresión de ser el producto de una indigestión mental.

    Mira, hay varias frases que siempre me han provocado cierta hilaridad interior: “la culpa es de… (pon aquí lo que quieras)”, “te juro que es la primera vez que ocurre”, “no es lo que parece”, “ya estaba cuando llegué” y “ha sido jugando”. Lo bueno de estas frases es que sirven para un gatillazo, una infidelidad, un atraco a mano armada o para justificar la indigencia moral de muchos países, entre ellos, España. ¿Ahora resulta que un narcotraficante no tiene ninguna responsabilidad en la muerte por sobredosis de un toxicómano? “No, señor juez, no tengo la culpa. Es cierto que lo vi con las pupilas dilatadas, delgado casi transparente, pronunciando frases inconexas y con las venas más hinchadas que la cuenta corriente de Urdangarín pero no tengo la culpa de haberle desplumado a cambio de unas papelinas. Tengo cero responsabilidad en lo que haga la gente con la heroína. Soy muy bueno, señor juez. La culpa es del gobierno, le juro que es la primera vez que vendo, no es lo que parece porque creía que era harina, ya estaba cuando llegué y ha sido jugando”.

    Los países que venden armamento tienen una responsabilidad muy alta en las guerras y en el terrorismo. Por supuesto. ¿Lo dudas? Como tendrían una responsabilidad en la mejora del medio ambiente si firmaran y cumplieran el Protocolo de Kioto. Somos lo que hacemos. Y si vendemos armas debemos ser muy conscientes de que las armas no sirven, ni para pelar naranjas, ni para cortar árboles. A partir de aquí puedes buscar todas las justificaciones morales a las políticas de los diferentes países en sus relaciones internacionales. Y, si eres más feliz creyendo que España es un país intachable, allá tú. Eso sí, te informo que ha llegado la primavera a El Corte Inglés. Encontrarás maravillosos cuchillos con colores primaverales en la sección de hogar. Y todo a unos precios increíbles. Cuchillos grandes, pequeños… Para pelar naranjas, peras, cortar jamón o untar mantequilla. ¡Y no te olvides de nuestras maravillosas motosierras! ¡Ah, y si no estás satisfecha, te devolvemos tu dinero! Ya es primavera en El Corte Inglés.

Àlex

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