La maldad y el periodismo español

confidencial

Estimado, o no, Daniel Arjona (redactor de El Confidencial):

Durante un momento he pensado en titular este texto con un contundente “El periodismo español y la mierda, parecidos y diferencias”. Por suerte, he abandonado rápidamente la idea. Entre otras razones porque en este caos de demagogia, tergiversación y maldad que inunda determinados medios de comunicación, todavía hay profesionales que dignifican un oficio tan necesario (uno de ellos no eres tú, obviamente). Realizada esta confesión, me gustaría analizar tu entrevista a José Ángel Ruiz Jiménez, autor del libro “Y llegó la barbarie. Nacionalismo y juegos de poder en la destrucción de Yugoslavia”. El título del ensayo no deja lugar a dudas: se dedica a analizar el conflicto yugoslavo. José Ángel Ruiz Jiménez no dedica ni un solo segundo a realizar comparación alguna con la situación actual en Catalunya. El único que insinúa la comparación eres tú. El único que, atacado por váyase a saber qué trauma freudiano, pretende asimilar el terrible conflicto yugoslavo con el proceso de independencia catalán eres tú. Empiezo a entender la enorme labor social del psicoanálisis.

En la entrevista, llega el momento en el que quieres confirmar tu teoría con el experto y le formulas la siguiente pregunta:

Los historiadores odian las comparaciones pero los periodistas, más haraganes, las amamos… Cuando se habla del riesgo de balcanización en la España de hoy en la que un nacionalismo en concreto, el catalán, ha anunciado la inmediata quiebra del estado… ¿qué similitudes son aceptables y cuáles no?

En primer lugar, formular esa pregunta no es de un periodista haragán, tiene otro calificativo pero no me voy a dejar llevar por insultos. En segundo lugar, Catalunya no ha anunciado la quiebra del estado. Catalunya ha anunciado el nacimiento de otro estado. El estado español quebró en el momento en el que negó lo que el parlamento catalán y el pueblo catalán habían votado respecto a la reforma del Estatut. Después ha quebrado en numerosas ocasiones, haciendo del no el leit motiv de un proyecto fallido. Y, en tercer lugar, la pregunta es fallida en todo su conjunto: no hay violencia en Catalunya, la población no está armada, no hay campos de concentración, no hay limpieza étnica, no hay fascismo procedente de entidad o partido político alguno ligado al proceso independentista. Por este motivo, cualquier insinuación, cualquier atisbo de comparación entre los Balcanes y Catalunya es de una maldad goebbeliana. No se trata de opinión, ni se trata de libertad de expresión, es odio, son ganas de manipular a la opinión pública con la mas abyecta de las comparaciones. Pero la traca final estalla al comparar la respuesta del experto con tu titular:

(…) es lógico que muchos realicen un paralelismo razonable entre Yugoslavia y España, dos Estados soberanos, miembros de la comunidad internacional y con un alto grado de descentralización administrativa desafiados por nacionalismos separatistas. Por ello es normal que la barbarie sucedida en Yugoslavia genere inquietud en nuestro país. Ahora bien, a las similitudes caben añadirse diferencias de profundo calado”.

¿Lo has leído, plumilla? A las similitudes caben añadirse diferencias de profundo calado. Diferencias de profundo calado porque las similitudes son solamente tres:

a) Dos estados soberanos.

b) Miembros de la comunidad internacional.

c) Alto grado de descentralización administrativa.

Eso es lo que hace iguales a Yugoslavia y a España, que es lo mismo que podría hacer iguales a Yugoslavia y Reino Unido o a Yugoslavia y Francia o a Yugoslavia con decenas y decenas de estados. ¿Estas “similitudes” justifican tu titular? Siento un asco profundo por cómo denigráis una profesión tan maravillosa como la periodística. Pero veamos ahora las diferencias que existen según el historiador:

a) España es un estado con 500 años de existencia. Yugoslavia permaneció unida durante 80.

b) España es una democracia consolidada (aquí disiento). Yugoslavia era una dictadura comunista.

c) En España el periodismo es libre (creo que la afirmación del autor es cuestionable). En Yugoslavia estaba controlado por el poder.

d) En España el ejercito es profesional. En Yugoslavia la población estaba armada.

¿A qué conclusión llega José Ángel Ruiz Jiménez? “Son algunas diferencias de suficiente calado como para entender que una comparación fácil entre los dos casos estaría simplificando en exceso la cuestión”. Te lo he puesto en negrita porque, como periodista haragán, quizá no hayas tenido las ganas de leer qué te respondió el entrevistado y ahora lo recuerdes.

¿Y aún no entendéis por qué muchos tenemos tanta prisa por dejar de ser españoles? ¡Nos estáis echando! Resulta preocupante en periodistas que, se supone, son los encargados de analizar la realidad y trasladarla al público.

confidencial2

ARTÍCULO DE DANIEL ARJONA

Àlex

Em pots seguir al Twitter @blogsocietat i també al Facebook