La importancia de la coma en la catalanofobia

ismael

Estimado, o no, Ismael:

Me pongo en contacto contigo, en tanto amante de la preciosa lengua castellana, porque has tenido dos pequeños deslices en tu tuit. Lo cual debe representar todo un récord en el mundo tuitero, ya que, si exceptuamos @3gerardpique, sólo hay cinco palabras en tu texto. No se veía semejante precisión en la elección de las palabras desde que Rajoy abandonó sus estudios de oratoria y los sustituyó por sus hilarantes monólogos de humor.

El primer error es que el nombre de Ismael no cuenta con el honor de llevar una diéresis. Ya sé que la diéresis genera cierta prestancia. Es como poner un sombrero molón a un hipster calvo. Pero Ismael no goza de esa distinción. Hay otras palabras, en cambio, que sí que poseen esa especie de pedigrí lingüístico (como el propio vocablo “lingüístico” o una que quizá conozcas mejor: “sinvergüenza”).

El segundo error por el que me pongo en contacto contigo para que tus 334 seguidores (que sin duda aman tanto el castellano como nosotros) no se sientan mal, se refiere al uso de la coma. “En español catalufo (sic)” lleva al equívoco, ya que parece que estés adjetivando al español, creando una variante dialectal que no existe. Si Gerard Piqué hubiese escrito “hoy os nesesitamos más que nunca”, habría trasladado cierto acento catalán al tuit pero sería ortográficamente incorrecto. Por lo tanto, el español catalufo no existe (de hecho, tampoco el vocablo catalufo es correcto, ni lingüística, ni moralmente).

Tú y yo sabemos que tanto el castellano, como el catalán, son lenguas con gramática propia. Es posible que algunos de esos ciudadanos que tanto y tanto aman la diversidad lingüística de su país crean que el castellano es una lengua y que el catalán es una molestia. En todo caso, sería como decir “jodeg, gue golocón llevo si sholo me he bebido diez birras. ¡Eh, pego gontrolo!”. Y es que, te guste o no, si has bebido diez cervezas es probable que tus sentidos se vean ligeramente alterados. Lo mismo sucede si vives en un país multicultural. Te guste o no, deberás acostumbrarte a la presencia de varias lenguas, como el borracho debe acostumbrarse a un rendimiento cerebral por debajo de sus posibilidades. A partir de ahí, puedes insultar a quienes dominen más de una lengua, como es el caso de Gerard Piqué, o puedes sentirte orgulloso de la riqueza cultural de tu país. Y una de las maneras más efectivas de comunicar tu amor por una lengua es haciendo un uso correcto de la puntuación. Tu tuit de tres palabras necesita una coma. De esta manera, ese ataque de xenofobia hispanocéntrica te hubiese quedado mejor con un: “en español, catalufo”. Y es que, no es lo mismo decir “te quiero, joder” (frase que seguramente será interpretada como una muestra de amor) que afirmar “te quiero joder”. Frase que contigo se aleja de mis intenciones… o no.

Àlex

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