La unidad de España mantiene la calefacción encendida

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La unidad de España es como uno de esos maravillosos anuncios de tampones que aparecen en la televisión: te permite hacer de todo. Puedes nadar, correr, montar a caballo… Y carece de importancia si te da miedo el agua, tienes las rodillas hechas polvo y los caballos te provocan mal rollo. La unidad de España está ahí, siempre presente para hacerte la vida más fácil en los días difíciles. Además, la unidad de España es fácil de colocar. Cuando algún indepe se pone tonto, zas, la colocas en un plis, plas en cualquier discurso demagógico. Y problema resuelto.

Es tan y tan sensacional la unidad de España que llega muy lejos. A Panamá, concretamente. Y si te quedas sin discurso, si ya no sabes qué hacer porque nadie quiere pactar contigo, si estás hasta las barbas de corrupción o si los catalanes te ponen las maletas en el vestíbulo, sabes que ella siempre estará dispuesta a echarte un cable. La unidad de España, omnipresente, omnipotente, omnisciente… y ovnicomprensiva para aquellos que creen en fenómenos paranormales, en la misma medida en la que desconfían de la ortografía.

La unidad de España sirve para un roto y para un descosido, para subir y bajar, para ir más lejos en aquello en lo que nos digan que debemos ir más lejos, o para acercarse, si la moda es acercarse. La unidad de España es, incluso, una fuente de energía más potente que cualquier otra fuente de energía. Mantiene la calefacción encendida hasta en aquellos hogares afectados por la crisis y la pobreza. Porque evitar que aquellos que no pueden pagar el recibo del gas o de la luz, se queden sin calefacción en los días más fríos del invierno, es competencia del Estado. Debe prevalecer la unidad de España. ¡Faltaría más! Ya promoverá el gobierno central una ley más ambiciosa que proteja a los sectores desfavorecidos de la sociedad. Ya la hará… sí… espera… Ya la hará… ¿Cuándo? Ya la hará, ya… Tú confía en la unidad de España. ¿Te he dicho ya que es omnipresente, omnipotente, omnisciente… y ovnicomprensiva para aquellos que creen en fenómenos paranormales, en la misma medida en la que desconfían de la ortografía?

Pues eso, en los días malos, confía en la unidad de España. Ya verás lo fácil que es de colocar. Pero, por si acaso, cómprate una manta.

Àlex

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