El último niño que supo lo que decía Bob Esponja

chelo

Estimada, o no, Chelo:

Tienes razón. Los independentistas hemos logrado la total eliminación del castellano en el paisaje lingüístico de las escuelas. Es cierto. Si todas las energías que ponemos en despojar a los niños de la herencia cultural española, las pusiésemos en cultivar calçots en Marte, ahora verías a E.T. con un babero manchado de romesco. Y es que somos geniales. Por ejemplo, hemos conseguido que los niños catalanes cuyas familias proceden de Marruecos, Gambia, Senegal, Argelia, Mali, Nigeria, Ghana, Guinea o Mauritania no sepan qué es la paella. Les decimos que es un arrosset y ya está. También hemos logrado que los niños con orígenes familiares en Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, República Dominicana, Uruguay, Chile, Cuba, Venezuela, Honduras, Paraguay o Méjico sean incapaces de enviar un mensaje de solidaridad en castellano a las víctimas de Ecuador porque se pasan el día viendo a Shin Chan hablando en catalán. Pero no sólo eso, también hemos conseguido que los niños que pertenecen a la comunidad ecuatoriana que reside en Catalunya (más de 30.000 personas) no puedan comunicarse con los ecuatorianos que viven en Ecuador. Y todo gracias a la inmersión lingüística, a las embajadas y al 12% de audiencia de TV3. ¡Increíble!

Los niños en los patios no hablan jamás en castellano. Está prohibido. Tenemos a monitores disfrazados de papeleras y canastas de baloncesto que castigan a los niños que hablan en castellano. El nivel de eficiencia de estos monitores que se disfrazan de lo que haga falta es sensacional. Les llamamos los Mortadelos.

Una prueba de cómo hemos conseguido imponer el catalán en la vida cotidiana lo tienes en la televisión. Frente a la omnipresencia de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals solamente tienes como respuesta a La 1, La 2, 24h, Clan, Antena 3, Tele 5, La Sexta, Cuatro, FDF, Divinity,

Atreseries HD, Energy HD, Real Madrid TV, Neox, Nova, Boing, Energy, Mega, 13TV, TDP, Discovery Max, Disney Channel, Paramount Channel y la oferta de Movistar +. Con tan pocos canales en castellano es imposible que los niños catalanes puedan ver televisión en la lengua de Cervantes. ¡Me dan una pena! Algunos valientes se atreven a mirar Clan y ven cómo Bob Esponja se pelea con Patricio pero no entienden nada porque los habitantes de Fondo de Bikini hablan en castellano. Un drama lingüístico, ciertamente.

Una situación similar se vive en el casi inexistente porcentaje de películas proyectadas en castellano, en la inapreciable oferta de periódicos y revistas o en el ámbito judicial. Pobres jueces. Dictan todas las sentencias en catalán y además con la obligación de introducir palabras como nogensmenys, àdhuc y estirabot.

En fin, Chelo, te animo a que escribas una novela titulada “El último niño que supo lo que decía Bob Esponja”. Y es que veo que a los dos nos encanta la ficción. Por cierto, te invito a cenar en el Crustáceo Crujiente. Al parecer, las Cangreburgers están deliciosas.

Àlex

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