La difícil vida de un colgoriano

LUIS

Estimado, o no, Luis:

¿1000 millones de hispanohablantes? ¿Eso significa que 1 de cada 7 habitantes de este planeta entienden a Kiko Rivera? Ups, déjame que lo recalcule… ¿Eso significa que 0,1 habitantes de este planeta entienden a Kiko Rivera? Impresionante. Lo que sucede es que el Instituto Cervantes calcula en 495 millones de hispanohablantes los que habitan en el planeta Tierra. Excluyo a Rajoy que parece que siempre esté en la luna.

Según tú el mal llamado español (¿el gallego, el euskera o el catalán no son lenguas españolas, entonces?) lo hablan 1000 millones de personas. Déjame hacer una resta: 1000 millones tuyos, menos 495 del Instituto Cervantes, dan una cifra de 505 millones de hispanohablantes que, atentos, NO HABITAN EN EL PLANETA TIERRA. ¡¡¡Tú sabes algo, amiguito!!! ¡¡¡Confiesa!!! ¿Dónde está ese planeta en el que habitan 505 millones de extraterrestres que saben pedir una sangría sin parecer turistas de Lloret? ¡¡¡Confiesa, Luis!!!

Huelga decir que el secreto que has guardado durante estos años, podría revolucionar la economía de España. Son 505 millones de extraterrestres que hablan en castellano. ¿Has pensado en las posibilidades que eso nos brinda? Para empezar, Bertín Osborne podría vender sus discos a un target de 505 millones de señores de verde dispuestos a escuchar rancheras cantadas por un monologuista homófobo; Belén Esteban firmaría libros en un planeta que quizá tenga menos gravedad que la Tierra (con la consiguiente pérdida de peso que tan bien le iría); Florentino Pérez tendría la posibilidad de construir una red de autopistas para naves espaciales y, si se suspende su actividad, podría hacer como en Castor y que paguen los aprendices de E.T, Santiago Calatrava podría forrarse imaginando edificios que sobrepasaran cuatro veces el presupuesto inicial y, lo que es más importante, este planeta en el que habitan 505 millones de hispanohablantes podría ser un nuevo paraíso fiscal alejado de cualquier intento de control por parte de periodistas con ganas de cambiar el mundo. ¡¡¡Increíble!!! ¡¡¡Qué maravilla!!!

Se plantea, eso sí, un problema. ¿Y si esos 505 millones de hispanohablantes son bilingües? ¡En eso no has pensado! ¿Y si esos 505 millones de hispanohablantes tienen el castellano como segunda lengua y como lengua materna usan, no sé… el colgoriano porque son del planeta Colgor? ¿Y si esos 505 millones de extraterrestres de piel verde y ojos huevones, en una mezcla de la rana Gustavo y Margallo, tienen un sistema educativo basado en la inmersión lingüística en el colgoriano? ¿Vale allí la actividad política del Tribunal Constitucional? ¿Recurrirá el PP todas las leyes que los habitantes de Colgor promuevan en su parlamento elegido democráticamente? Ya sé que de los 495 millones de hispanohablantes de la Tierra sólo 47 millones son españoles y, en consecuencia, sólo esta cantidad de ciudadanos debe pleitesía eterna a la sacrosanta Constitución Española, pero también sabemos cómo son algunos españoles cuando se trata de imponer el castellano. ¿Y si a algún patriota de los de adarga antigua y rocín flaco se le ocurre invadir Colgor al grito de mirad vuestro DNI, aquí se habla español, España una y no cincuenta y una?

¡Qué lío! Si es que lo de ser colgoriano resulta complicado. Porque, al final, siempre te encuentras a tipos que escriben cosas en Twitter del tipo: “una bonba en coljor, aquí se abla español. Biba españa”.

Àlex

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