McPolítico

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Si existe la comida basura, la televisión basura, los contratos basura, la literatura basura, la música basura, la economía basura y hasta las relaciones basura, ¿por qué nos extrañamos de que existan políticos basura? Seguimos pensando, con la ingenua mentalidad del siglo XX que los políticos son una especie de semidioses capaces de convertir el Estado en un ente paternalista que solucione todos nuestros problemas. Mientras tanto, nos anestesiamos con nuestro pedazo de televisor de un millón de pulgadas y nuestro maravilloso sofá desde el que tuiteamos cabreo intentando ahorrar caracteres.

Bienvenido al mundo del McPolítico, igual de grasiento que una hamburguesa, sencillo de masticar, difícil de digerir y con los mismos valores nutritivos. El McPolítico es fácil de conseguir. Se cuela en tu pedazo de televisor de un millón de pulgadas para recordarte que tú no eres él (conviene que lo recuerdes, amigo), invade los titulares con frases escritas por un creativo publicitario metido a community manager, besa a niños y a ancianos con la misma rapidez que los olvida y está encantado de haberse conocido porque realmente es lo único que ha conocido en esta nueva vida que ha elegido.

El McPolítico habla de todo porque ha leído informes escritos por asesores, técnicos, secretarios, subsecretarios y, sobre todo, porque ha leído Twitter, que para eso es moderno. Pero a veces habla a seiscientos kilómetros de distancia de aquello que conoce de oídas. Política low cost. ¡Es lo más! Adoro a los McPolíticos que sonríen en fotos con cien capas de Photoshop. Me encantan sus discursos vacíos, repetitivos, sus promesas biodegradables y sus sonrisas de “y tú más”. Viene el McPolítico con patatas fritas y refresco, en diferentes menús y envases de colores chillones. ¿No se te hace la boca agua? Mmmmm!!! Pídeme el menú grande que hoy se me ha abierto el apetito de la demagogia. Mmmmm!!! Delicioso el referéndum pactado que ya no es una línea roja a la barbacoa. Exquisito el pacto fresco con la derecha. Inolvidable la corrupción con salsa de chorizo. Impresionante la falta de ideología disfrazada de modernidad. Mmmmm!!! Me encanta la política basura. La encontrarás siempre que la necesites. McPolítico, tu menú mental imprescindible para estos tiempos de postmodernidad. ¡Y no olvides pedir tu McTrump de regalo!

P.D. También tenemos McPolíticos en Catalunya. ¿Lo dudas?

Àlex

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