Con pajitas

ignasi

Estimado, o no, Ignasi:

Te escribo porque tengo ciertas dudas acerca de tu afirmación. Dices que “el futuro de un país no se debe jugar en un referéndum”. ¿Significa eso que el referéndum para la ratificación de la Constitución Española que se realizó el 6 de diciembre de 1978 fue un error? Si es así, te agradecería que hicieses una extended version de tu hit veraniego: “salchireferéndum feat. Leticia Sabater”. El Bonus track podría ser “La entrada en la OTAN la deberíamos haber decidido en una competición de chupitos”.

Creo que ambos tenemos claro que el futuro de los países debe ser decidido y no dejado al libre albedrío. Además creo que tenemos claro que el futuro debe ser decidido por el pueblo. Eso excluye a las oligarquías, a los tecnócratas, al IBEX 35 y a Florentino Pérez (que bastante decide ya). Y es que la alternativa a que no sea el pueblo quien decida el futuro del país, no mola mucho. Cualquier libro de Historia nos da muchas pistas. Por ejemplo, si queremos que el poder resida en un faraón, como en el Antiguo Egipto, deberíamos explicarle a Rajoy que al morir se fusionará con Osiris y no sé si le hará mucha gracia. Además, ver sus tuits con aspecto de jeroglíficos daría mucho material a El Mundo Today.

¿Y si el futuro de un país lo decide alguien con el poder de un señor feudal? Podemos establecer de nuevo el vasallaje. Si ya están más que institucionalizados los McJobs y los contratos basura, tampoco debe haber tanta diferencia. Sí, ya… las espadas son más grandes y los homenajes, aquellos rituales en los que un señor concedía un feudo a otro hombre de la clase privilegiada, molaban más que los chanchullos que se firman en el palco del Bernabéu, pero aún estaríamos a tiempo de volver a la Edad Media. Tú quédate mirando una foto de Fernández Díaz durante treinta segundos y sabrás a qué me refiero.

Quizá te guste más el reinado de Luis XIV, sin división de poderes, de carácter divino y con sentencias inapelables. Un poco como la UEFA pero sin sorteos amañados, ni Cristiano Ronaldo dando la nota. O, por qué no, es posible que el futuro del país lo deba decidir alguien tan demócrata como Franco.

Hay otras posibilidades: jugárselo a los dados, en una competición de a ver quién orina más lejos o a pajitas. ¿He dicho pajitas? Eso sí que es un sufragio universal.

Àlex

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