Camarero con afasia selectiva #QuimiPortet

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Estimado, o no, camarero:

Te felicito por tu dominio de las lenguas, tan necesarias para cualquier empleado que ofrezca sus servicios en la industria turística. Así, si algún turista maleducado saluda con un fuck you, un tu est un vrai fils de pute o un sacco di merda podrás demostrar tu profesionalidad y rebatir semejantes insultos con inteligencia. Tus habilidades políglotas, sin embargo, quedan en suspenso ante el catalán (lo cual no deja de ser extraño, ya que te ganas el sueldo en Balearia). Pero no sólo eso, a mí lo que me deja más en fuera de juego aún es el adverbio “ya”. ¿De repente has dejado de entender el catalán? ¿Ya no sabes lo que es un cafè amb llet? Puedo comprender que, de repente, dejes de hablarte con tu cuñado porque te ha roto la cámara de fotos que le dejaste cuando se fue de vacaciones o que no quieras entenderte con tu suegra porque es una vieja bruja que, cada vez que te ve, te recuerda que te has quedado calvo. Pero que ya no entiendas el catalán o el mallorquín se me hace raro.

Cierto es, también, que Quimi Portet parece un tanto especial. Alguien que titula a sus discos “Hockey sobre pedres”, “Matem els dimarts i els divendres” o “La Terra és plana” ya se ve que tiene un sentido del humor particular, pero no tanto como para no entender que te pedía un café con leche.

La afasia es un trastorno del lenguaje que consiste en la pérdida de capacidad de producir o comprender el lenguaje. Sin ser ningún experto, me aventuro a decir (a riesgo de equivocarme) que tu afasia selectiva (ante el catalán, concretamente) necesita un tratamiento y que este tratamiento ha empezado con los dos tuits de un cliente famoso al que le has negado un servicio a causa de tu psicopatología. Pero no te preocupes, sabiendo que necesitas ayuda, sería bueno emprender una campaña para que jamás vuelvas a experimentar otro episodio de afasia selectiva. Los catalanes en eso somos muy solidarios. Pero has de ser buen paciente si te quieres recuperar pronto. Apunta, el tratamiento es éste:

  • Mira las estadísticas del paro.

  • Infórmate sobre los camareros que hablan los mismos idiomas que tú pero que no padecen afasia selectiva con el catalán y que, por lo tanto, podrían ocupar tu puesto de trabajo.

  • Haz una profunda reflexión sobre lo que supone el servicio al cliente, venga de donde venga éste y hable el idioma que hable.

  • Y si estos tres puntos del tratamiento no funcionan, siempre puedes buscar trabajo en Yakutsk. Es una ciudad que está en la frontera del nordeste de Siberia donde se han llegado a registrar temperaturas de -89,4ºC. Allí es probable que no te encuentres con ningún catalán o mallorquín que se quiera meter un “cafè amb llet” entre pecho y espalda. El único problema es que tendrás que aprender qué significa Говнюк si te niegas a servirle un vodka a un pacífico ciudadano y él necesita exteriorizar su alegría mediante algún tuit. Bueno… al menos tendrás tiempo de pedirle perdón antes de que se saque los guantes para buscar el móvil.

En fin, aún recuerdo aquellos tiempos en los que los camareros de los barcos eran simpáticos:

Àlex

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