Los entrecomillados de Pedro J.

pedroj

Estimado, o no, Pedro J:

Te escribo para advertirte que el titular de tu periódico te ha salido ligeramente xenofobillo. Hacer periodismo es como cocinar, has de buscar el punto justo de cocción para que no te quede crudo o demasiado hecho. Ya sé que la objetividad no existe pero si los estudiantes de periodismo invierten cuatro años de su vida en la facultad es para que su manera de ejercer la profesión sea lo menos parcial y subjetiva posible. En el tuit hay dos detalles y un subtexto que han provocado que tu guiso de la actualidad se te haya quemado.

El primer detalle que chirría lo constituye el entrecomillado del gentilicio marroquíes. ¿Tan importante es destacar su origen? Si estos deportistas han ganado dos medallas con el uniforme de la selección española es que deben ser españoles a todos los efectos. ¿O es que el entrecomillado encierra la idea de que son españoles de segunda? ¿Qué han de hacer para deshacerse de las comillas? ¿Hablar de la unidad de la patria, aprenderse de memoria la Constitución, cantar las canciones de Julio Iglesias mientras se comen una paella en un tablao flamenco? En fin, yo aspiraba a vivir en un país en el que no se entrecomillara a las personas porque, si es así, déjame que me refiera a ti como un “periodista”.

El segundo detalle es el hecho de destacar que uno de ellos es independentista catalán. Tengo la teoría de que la rabia se expresa con adjetivos. Para empezar, fíjate que los insultos son adjetivos. Por ejemplo, gilipollas. El diccionario de la RAE dice que es un adj. malson. Esp. Necio o estúpido. Apl. a pers., u. t. c. s. ¿Y qué dice de imbécil? adj. Tonto o falto de inteligencia. U. t. c. s. U. t. c. insulto. De este modo, verbalizamos nuestras frustraciones a través de adjetivos. Colocamos alegremente adjetivos al lado de nombres para expresar aquello que consciente o inconscientemente anida en nuestro museo de fracasos emocionales. De este modo, dos españoles que han ganado medallas son “marroquíes” y además, uno de ellos, independentista catalán. ¡Freud, ayúdame! Lo que os fastidia profundamente es que:

a) los campeones sean inmigrantes y no españolazos nacidos en territorio nacional.

b) que uno de ellos quiera ganar medallas para una Catalunya independiente.

Y así, fruto de este contexto generado por un titular tendencioso y xenófobo, vuestros lectores más reaccionarios pensarán:

a) les dejamos entrar y mira lo que pasa: se meten en la selección y se llevan las medallas que podría ganar un españolazo. Estamos llevando al país a la ruina con tanto moro.

b) mira éste. Además de inmigrante, independentista. Pero, que se joda. La medalla, para España. Venga, ¡dos piedras, chaval! ¡Y mira tu DNI! Bueno… sólo donde pone España.

Es lamentable. Es profundamente lamentable que desde un oficio tan maravilloso como el periodismo reventéis la labor de tantas y tantas personas que luchan diariamente porque España sea un país integrador y con una mentalidad abierta y cosmopolita. ONG’s, trabajadores sociales, funcionarios, profesores, escritores, artistas, políticos… hay tantas personas trabajando para evitar casos de xenofobia o de racismo; o para que se puedan defender ideas políticas sin resultar estigmatizado, que sólo cabe el rechazo más profundo ante titulares como el de tu periódico. Porque, si queréis noticias, tampoco estaría mal que busquéis a deportistas que voten a VOX. Buscar votantes de este partido sí que es difícil. En cambio, encontrar a inmigrantes residentes en Catalunya que se hayan convencido de que la independencia es la mejor opción de futuro, no resulta tan difícil. La prueba es vuestro titular. Por cierto, dejadme que os ponga deberes: haced un cálculo de los títulos deportivos que dejará de ganar España cuando Catalunya sea independiente.

En resumen, las dos medallas deberían ser para ti: una por xenófobo y otra por si la pierdes.

Àlex

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