La salchimetedura de pata #LeticiaSabater

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Estimada, o no, Leticia:

En primer lugar, déjame que te proporcione cierta información. Mongolia es un país. No te vayas a confundir. Sí, también es una revista cachonda. Pero si alguien hace referencia a esta nación has de saber que limita al norte con Rusia y al sur con China. Sus habitantes son los mongoles. Ya está… es que me haces sufrir. Tampoco te extrañe que te escriba alguien de Bután. Vamos… lo que sería un hijo de Bután. Además, Tayikistan no es un analgésico, Kiribati no es un DJ y Tuvalu, aunque sólo cuenta con 1100 turistas al año, es un país y no una práctica sexual.

¡Cómo es la gente! No te perdona tu pequeño desliz en geografía. El origen del problema es que te hayas dedicado a la canción protesta. En este país, cuando alguien expresa sus pensamientos de una manera profunda, meditada e inteligente, debe estar preparado para recibir críticas.

Convendrás conmigo que se echa de menos en la industria musical la calidad de letristas como el Bob Dylan de los setenta, de poetas como Antonio Vega, de artistas como David Bowie, de músicos comprometidos con sus ideas como Lluís Llach… Músicos todos ellos que intentaron utilizar la música como un instrumento para vehicular sus pensamientos sobre la época que les tocó vivir. Pero, a pesar de su compromiso social (o quizá gracias a él) jamás intentaron que su música fuese de consumo fácil, ni buscaron la fama inmediata a costa de la calidad de sus composiciones. Por eso, no te extrañe que a ti te suceda algo parecido. No hay más que analizar la letra de tus canciones para observar la profunda carga ideológica que tienen en estos tiempos de ambigüedad política y poco compromiso con los problemas de la gente:

Ey DJ… ¿Tú sabes lo que es la Salchipapa?

Es el baile del verano brother con la Leti.

¡Tiki taka tiki taka!

Papasitos, mamasitas…

¡La salchipapa!

Maravilloso. No es de extrañar que la gente te critique. Lo que quieren es una canción del verano, fácil, pegadiza. Pero eso lo hacen los profesionales que no emplean la música con la idea de que sus propuestas apelen a la inteligencia del público, logrando, además, que pervivan en el tiempo. Por eso te animo a que continúes con tus canciones protesta y también a que hagas una visita de tanto en tanto a tus fans de Kuala Lumpur. Estarán muy salchiagradecidos.

Àlex

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