Catalanes que tocan huevos

bio

exteriors

Estimado, o no:

Como catalán te agradezco la promoción que has hecho de los grandes genios de nuestra cocina. Efectivamente, Ferran Adrià, Carme Ruscalleda o los hermanos Roca han tocado muchos huevos en su vida. Y lo han hecho para demostrar que el origen de las personas no tiene nada que ver con la excelencia en una profesión. Su éxito internacional es la suma de talento, tenacidad, creatividad y, sobre todo, trabajo, mucho trabajo. Han tocado muchos huevos. Han sido alquimistas de los mejores ingredientes y han llenado de placer muchos paladares que han venido a Catalunya procedentes de todo el mundo. Pero su éxito no ha dependido de la geolocalización de su nacimiento. Es algo que va más allá de eso. Porque cuando uno ama u odia a una persona en base a su origen está cayendo en el más rancio de los etnicismos que, en ocasiones, puede transformarse en un nacionalismo alienante o en una xenofobia absurda.

Lo cierto es que hay catalanes que han destacado como genios universales: Gaudí, Miró, Dalí, Pau Casals… Y hay catalanes que son o han sido auténticos referentes en su profesión: Ignasi Barraquer, Joan Oró, Antoni Puigvert, Josep Maria Subirachs, Antoni Tàpies, Josep Lluís Sert, Josep Trueta, Carles Buïgas, Francesc Duran i Reynals… Encontrarás a muchos catalanes que han hecho de la excelencia un signo de identidad en campos como la ciencia, el arte, la literatura, el deporte, etc. Y lo han hecho con esfuerzo y con mucho trabajo, tocando o no huevos, pero que se han visto etiquetados rápidamente como españoles cuando les ha acompañado el éxito internacional. Porque, eso sí, amigo, cuando un catalán tiene éxito en seguida se le adjetiva como español. Sin embargo, por parte de algunos de los que pretenden uniformizar los éxitos, es igual de fácil caer en el adjetivo catalán cuando es el fracaso el que acompaña. ¿Ah, que no es así? ¿Que me lo estoy inventando? De acuerdo, la próxima vez que uno de tantos pilotos catalanes de motos se caiga o resulte vencedor, presta atención a los comentaristas de las televisiones. Si estoy equivocado, será fácil demostrarlo.

Pero, aunque el origen de una persona en principio no sea garantía de éxito, también es cierto que detrás hay una sociedad que apoya o no la excelencia. Porque una sociedad puede sentirse orgullosa de sus talentos, protegerlos, promocionarlos y ponerlos en el lugar que se merecen o puede enviarlos al extranjero y decir que se van porque son inquietos y tienen amplitud de miras. Una sociedad puede premiar a sus genios o puede mostrarse mezquina, envidiosa y mediocre por razones tan patéticas como su origen catalán. Y ahí, amigo, lo único que cabe es trabajo. Para largarse cuanto antes de ese modelo social, por supuesto.

#Àlex_Ribes

Em pots seguir a

logotw  Twitter @blogsocietat 

Unknown Facebook

poster

One comment

  1. Retroenllaç: Catalanes que tocan huevos | pepitaprats