Club de fans españoles, y muy españoles, de Poncio Pilato

nosotros

Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba,

sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua

y se lavó las manos delante de la gente diciendo:

«Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.»

Evangelio de Mateo 27: 24

Estimado, o no:

Uno de los argumentos que he escuchado decir a responsables de la producción de programas de televisión basura es, precisamente, “si no lo hacemos nosotros, lo harán otros”. Y, qué quieres que te diga, siempre me ha parecido una manera de lavarse las manos que haría enfurecer a Poncio Pilato por competencia desleal.

En nuestra vida hay tres círculos que engloban acciones que nos posicionan en nuestra relación con otras personas. El primer círculo es lo que dicta el ordenamiento jurídico. El legislador, en teoría, recoge las demandas sociales para desarrollar normas que nos permitan vivir en sociedad sin que nos hagamos demasiada pupa. La realidad demuestra, no obstante, que hay muchas actuaciones que no son ilegales pero que, de alguna manera, nos hacen pupa. Ser infiel en una relación sentimental no es ilegal. Ningún fiscal te interrogará por haber echado una canita al aire (excepto, claro está, que esa relación esté dentro de un marco constitucional y se te ocurra construir una metáfora del tipo “para hacer una tortilla, habrá que romper algunos huevos”. En ese caso, quizá algún fiscal sin demasiados conocimientos culinarios te puede preguntar si los huevos se rompen con violencia. Siempre le puedes decir que los huevos tienen una cáscara muy fina y que si algo hay que romper con cierta violencia son las nueces. Pero que no tenga miedo por sus testículos, si eso es lo que le preocupa). Lo que te decía: ser infiel no es ilegal (ni siquiera cuando haces el amor con una tortilla, que ya son ganas, por cierto). Lo que sucede es que tu pareja oficial no estará muy contenta cuando se entere. Además, la escena puede acabar en modo Perales: ¿y cómo es él (o ella)? ¿En qué lugar se enamoró de ti? Aquí es cuando entra en juego la ética, o dicho a nivel Barrio Sésamo: aquello que quizá no es ilegal pero que se considera socialmente que no se debe hacer, a riesgo de parecer un capullo a ojos ajenos. Es precioso cuando el legislador y la ética viven una intensa relación de amor. Pero eso sólo sucede en las películas. En demasiadas ocasiones el legislador es torpe, llega tarde, está empanado mirándose el ombligo o, simplemente, pasa de todo por razones inconfesables.

El último círculo es lo que podría llamarse como moral (o voz interior, si no quieres que tenga ecos religiosos). La voz interior nos susurra lo que a nosotros nos parece bien y lo que nos parece mal. Por ejemplo, a mí la tauromaquia me parece una tortura. A otros les parece cultura. ¿A quién se le tiene que escuchar? Al toro, evidentemente. Sin embargo, los defensores de la tauromaquia juegan con una ventaja: el toro no sabe construir frases del tipo: ¡clávate la banderilla en el Donete, cabrón! Por eso, los antitaurinos reclamamos leyes que protejan al toro. Es así de simple.

¿Es ilegal que para vender armamento el rey visite un país que ha sido denunciado en muchas ocasiones por no respetar los derechos humanos? Al parecer, no. ¿Es ético? A mí me parece que no (como en general toda la industria armamentística). Discutámoslo. Establezcamos un debate sobre si España debe fabricar armamento. En todo caso, decir que “si no lo vendemos nosotros, se lo venderán otros” es el argumento multiusos perfecto para todos aquellos que saben que están haciendo algo mal pero no quieren admitirlo: “vendo drogas a jóvenes, pero si no lo hago yo, lo harán otros… por eso la pasta me la llevo yo”, “trafico con órganos, pero si no lo hago yo, lo harán otros… por eso la pasta me la llevo yo”, “exploto sexualmente a mujeres, pero si no lo hago yo, lo harán otros… por eso la pasta me la llevo yo”…

Con lo bonito que hubiese sido que el Rey viajase a un país democrático para abrir mercados en la cultura, en la investigación, en la tecnología… De eso ya se encargan otros, ¿no?

#Àlex_Ribes

Em pots seguir a

logotw  Twitter @blogsocietat 

Unknown Facebook

poster

Anuncis

One comment

  1. Retroenllaç: Club de fans españoles, y muy españoles, de Poncio Pilato | Societat Anònima – Crònica evolucionada de la involució