Somos listos y estamos listos

guardia

Estimados, o no:

Dos de los verbos más difíciles de entender para los estudiantes extranjeros que estudian castellano son los verbos “ser” y “estar”. El verbo ser nos habla de características permanentes, mientras que el verbo estar se refiere a situaciones temporales. Por lo tanto, podéis ESTAR listos pero queda claro que no SOIS listos. De alguna manera es la diferencia que existe entre estar jodido o estar jodiendo. ¿A que no es lo mismo?

No existe en psiquiatría ninguna enfermedad mental consistente en ser sensato, dialogante, asertivo, empático o afectuoso. Nadie recibe los consejos o los tratamientos de un profesional en psicología por ser demasiado sensato. A nadie le molestan las personas sensatas. Tampoco existen fármacos que inhiban la capacidad de ser dialogante. Bueno, el alcohol hace que te expreses con dificultad y que tu lengua parezca la de un golpista entrando en el Congreso con un tricornio (por cierto, la franquicia de golpes de Estado la tienen otros). Pero la industria farmacéutica no ha realizado ningún tipo de investigación para elaborar productos que impidan a la gente dialogar, escuchar, contrastar opiniones y, en definitiva, saber qué piensan los demás. Seguramente ha sido porque la sensatez, la capacidad para el diálogo, la asertividad, la empatía o la afectuosidad son vistas como valores que facilitan la convivencia. Y eso, al final, es lo que las sociedades avanzadas han identificado como progreso.

Sin embargo, los psicólogos y los psiquiatras saben perfectamente que hay personas que demuestran un deficiente control de la ira. La ira es una emoción que se caracteriza por un incremento rápido del ritmo cardíaco, de la presión arterial y de los niveles de noradrenalina y adrenalina en sangre. Aumenta el ritmo cardíaco, sube la presión arterial, tensas los músculos y, se podría decir con jerga técnica, pero lo diré de una manera simple y directa: te vuelves un profundo y detestable gilipollas. La ira es la respuesta a la frustración, a sentirte perdedor en un juego para el que no estás capacitado. La ira aparece ante la amenaza. Lo que sucede es que los mediocres suelen sentirse amenazados por muchas cosas, tantas como su incapacidad para dejar de ser mediocres. Es la diferencia entre ser listo o estar listo. Por lo tanto, en un combate entre personas agresivas, irracionales y violentas, quizás el agresivo, irracional y violento tenga posibilidades de éxito. Pero en un entorno pacífico, racional y dialogante (eso que hemos llamado democracia y estado de derecho) van a ser las personas pacíficas, racionales y dialogantes las que al final venzan.

Se trata de determinar cuál es el tablero de juego y qué reglas vamos a aplicar. Por eso, en Catalunya, estamos listos: para votar, para opinar, para expresarnos, para decirle al mundo que existimos, para decir sí, no o para no decir nada. Estamos listos para vivir en paz. Y somos listos porque no caeremos en provocaciones de mediocres, de frustrados de la vida, de salvapatrias, de violentos, de personas que han visto demasiadas películas malas, de esas en las que el bueno es muy bueno y el malo es muy malo. Somos listos y estamos listos.

Àlex_Ribes

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