Los susurros de la Guardia Civil

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Estimado, o no, Community Manager de la Guardia Civil:

El destino susurró al guerrero: “tú no puedes soportar la tormenta”. Y el guerrero devolvió el susurro: “yo soy la tormenta”. Me encanta. Precioso. ¡Cómo se susurran el guerrero y el destino! Una maravilla. Deben estar en la sala de espera de un ambulatorio:

  • Oye, destino. ¿Sabes si se ha de coger número o ya tienes cita previa?

  • No sé, guerrero. Yo es que vengo de urgencias. Me he levantado con el futuro un poco negro.

Desconocía que los guardias civiles tuvieseis esa afición por las leyendas. Yo me sé una muy chula también:

El tricornio susurró al guerrero: por favor, pídele al ministro que al menos me ponga WI-FI. Y el guerrero devolvió el susurro: me conformo con no ver al puto Piolín cada día.

Lo cierto es que tu minirelato me ha gustado. Además, sirve para multitud de situaciones:

El meteorólogo susurró al Meteosat: “tú no puedes soportar la tormenta”. Y el Meteosat devolvió el susurro: “yo soy la tormenta”.

La descomposición intestinal susurró a la ensaladilla del Bar Manolo: “tú no puedes soportar la tormenta”. Y la ensaladilla del Bar Manolo devolvió el susurro: “yo soy la tormenta”.

La comida picante susurró a la hemorroide: “tú no puedes soportar la tormenta”. Y la hemorroide devolvió el susurro: “no me seas cabrona”.

En fin, creo que me voy a hacer fan de vuestra cuenta. Eso sí, solamente si compartís historias como ésta y ponéis fotos de guardias civiles en una biblioteca, visitando exposiciones o asistiendo a conferencias. Puestos a susurrar, mejor hacerlo en actividades culturales y sin darle el coñazo al destino, que bastante trabajo tiene esta semana.

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