¡Hostia, fruta!

frutas montijo

Estimados, o no, fruteros:

Me habéis dejado esputef… espetu… estupefacto. Perdonad los errores anteriores. He sufrido un shock emocional del que aún me estoy recuperando. ¿Qué se supone que es esto? He visto performances de Marina Abramovic que me han dejado fuera de juego: darse de hostias con otra persona durante varios minutos, situarse a pocos centímetros de una flecha mientras tensaba el arco, revolcarse en una montaña de 1500 huesos de ternera… pero esto sobrepasa mi capacidad para entender la realidad.

No sé qué decir. Seguramente no debería decir nada. Ni siquiera voy a hacer broma. Estoy convencido de que sois tan humanamente tiernos que ni siquiera debería hacer broma. Desde el himno español a toda leche, las gorras de vuestro uniforme dispuestas como si fuesen gorras militares, el abanderado que saluda con la mano izquierda dando muestras de que de mili más bien poca, los gritos finales y las gorras al viento… Uf, me sobrepasa.

En un intento de empatizar con lo que sentís en estos momentos, en los que Catalunya quiere abandonar ese proyecto fallido llamado España, os diré que de alguna manera os comprendo. Alguien desde el nordeste os está diciendo que quizás aquello en lo que creéis no funciona. Al mismo tiempo, los corruptos, los de los sobresueldos, los de las adjudicaciones bajo sospecha, los de las prevaricaciones y la extremada violencia policial os están diciendo que España es genial, una maravilla, un ejemplo a seguir por todas las democracias y el origen y final de todo. Además, todas las televisiones os están explicando la versión de Caperucita desde el punto de vista de la niña. Lo que sucede es que si se explicara desde un punto de vista más neutral, quizás se debería quitarle la patria potestad a la madre por hacer que la niña atraviese un bosque sabiendo que hay un lobo. Y es que las historias siempre tienen muchas versiones. Y la de Catalunya, ni os podéis imaginar.

Yo no os quiero despojar de la ilusión de ese momento. Que entre sandías, melones y naranjas hayáis conseguido ese éxtasis patriótico es algo a tener en cuenta (eso sí, no sé si para un ensayo sociológico o para un gag de José Mota). Si consideráis que vuestra vida debe girar alrededor de una bandera, me parece muy bien. Yo, desde mi visión de paleto independentista que no comprende nada, inconsciente, norcoreano y de corte nazi, prefiero que mi vida gire alrededor de otras cosas: derechos sociales, infraestructuras modernas, libertad, paz, justicia, seguridad… Ya sé que no son tan vistosas como vuestro vídeo pero, qué queréis que os diga, puestos a jurar fidelidad a algo, prefiero hacerlo ante el símbolo universal de “lavabos públicos”. No sabéis, en determinadas situaciones, cuánto agradezco verlo.

PD: si voleu veure el vídeo sencer, aneu a la pàgina de Facebook de Frutas Montijo. I no deixeu de llegir els comentaris. Tot plegat em dona la sensació d’estar més davant de vídeos vírics que virals.

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