Te quieren idiota

JuanMa Alfonso

  • “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.” EL CLUB DE LA LUCHA, Chuck Palahniuk.

Estimado, o no:

Te quieren idiota. Y que conste que no he dicho: te quieren, idiota. No es lo mismo. Llámalo justicia poética de una coma. A mí también me quieren idiota. Hazme caso. A todos nos quieren idiotas. Porque los idiotas somos dóciles, somos buenos consumidores y buenos votantes. Los idiotas compramos cualquier producto, ya sea un programa electoral, un teléfono móvil o una pulsera magnética. A los idiotas nos da igual que un candidato a presidente haya salido de un casting o que no tenga estudios. ¿Habla bien? ¿Es guapo? Por favor, depositen aquí su papeleta. Es la Constitución que nos hemos dado y viva España.

Y ahora te preguntarás: ¿quiénes nos quieren idiotas? Los que viven bien gracias a que tú seas un idiota, lógicamente. Quizás deberemos averiguar entre todos quiénes son. Lo que sucede es que es más fácil saber cuánto ha costado un futbolista que el sobrecoste de una terminal de aeropuerto y, sobre todo, quién se ha beneficiado con ese sobrecoste. Para eso ya están los medios de incomunicación. Medios que tienen unos propietarios, unos anunciantes, grupos de presión detrás, think tanks que insinúan amenazas y unos periodistas que trabajan en precario y que cada día deben decidir entre poder pagar la hipoteca o sus principios. Cuando los tienen, claro. Aquí el más tonto hace relojes.

Te quieren idiota. No lo olvides. Y para lograr que seas idiota es muy importante que estés desinformado. Hay una frase de la película “Sospechosos habituales” que no me quito de la cabeza: “el mejor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía”. Y en eso consiste la broma: en que lo importante no aparezca y lo anecdótico parezca importante. Porque lo que quieren es que sientes tu culo fofo delante de un televisor que vomita reality shows descerebrados, con tipos que son más miserables que tú. Así no percibirás que tu vida también es miserable. Quieren que el fútbol o los polvos de los famosetes sean tu placebo existencial. Quieren que consumas comida basura, literatura basura, música basura y hasta que tus relaciones sean basura. Con suerte acabarás tú en uno de esos programas basura de televisión explicándole al mundo que tu vida no es como querías que fuera. Quieren que tengas una semana de vacaciones en la playa, rodeado de miles de tipos como tú con los que te pelearás por tus centímetros cuadrados de arena. Pero, sobre todo, quieren que no te cuestiones nada, que no exijas, que no te lances a la calle. Quieren masas dóciles, masas idiotas.

Como te decía, quieren que estés desinformado. Quieren que no sepas que el conflicto en Catalunya se agudizó cuando el PP, para buscar votos en España, promovió la recogida de firmas contra el Estatut de Catalunya. No era el dinero, amigo mío. Era el reconocimiento de una realidad. Porque quieren que en tu marco mental pienses que los catalanes somos tacaños. Por eso no quieren que sepas que la Marató de TV3 recaudó más de siete millones de euros y que, en cambio, la de TVE (para toda España) sólo logró dos millones. ¿Quiénes son los tacaños y los insolidarios? No quieren que sepas que el Tribunal Constitucional se pasó por el forro el Estatut refrendado por dos parlamentos y por el pueblo catalán y que anuló artículos que sí que están, por ejemplo, en el Estatuto andaluz. No quieren que sepas que las manifestaciones independentistas han sido siempre pacíficas. Eso sí, quieren que sepas que dos coches de la Guardia Civil (aparcados en plena Rambla de Catalunya y al parecer con armas dentro) acabaron llenos de pegatinas y con los cristales rotos. Y no quieren que sepas que Jordi Sánchez y Jordi Cuixart se subieron a esos coches de la Guardia Civil con su permiso para poner fin a la concentración o que se ofreció a los funcionarios del interior del Departament d’Economia la posibilidad de abrir un pasillo para abandonar el edificio. No quieren que sepas que las manifestaciones unionistas finalizan en muchas ocasiones con agresiones o con los cristales de Catalunya Ràdio rotos. No quieren que sepas que en la Plaça Francesc Macià los manifestantes con banderas españolas obligaban a gritar “Viva España” para dejarte pasar. Eso no lo verás en ninguna portada, ni abrirá espacios informativos, ni Ana Rosa Quintana o Susanna Griso lo dirán en sus tertulias monocolor. Porque quieren que creas que TV3 adoctrina pero no te hacen caer en la cuenta de que, excepto en contadas ocasiones, no hay voces independentistas en muchas tertulias de las televisiones y radios españolas. No quieren que veas las imágenes de extrema violencia del 1 de octubre. Y no quieren que veas el ridículo que ha hecho el ministro de exteriores en las televisiones extranjeras cada vez que ha negado esta violencia.

No quieren que sepas que hay muchos eurodiputados e intelectuales extranjeros que se han mostrado totalmente en contra de la gestión del gobierno central en el tema catalán y que, evidentemente, sí que consideran que en la España del siglo XXI hay presos políticos. Sí, amigo, son presos políticos con todas las letras. El surrealismo de la interlocutoria del Supremo sobre Oriol Junqueras no lo hubiera firmado ni Dalí.

Te quieren idiota. Quieren que pienses que los independentistas somos xenófobos y etnocéntricos. Así, en grupo. Todos. ¿No es eso una variante de la xenofobia? Da igual si hablamos más idiomas que tú, o si hemos viajado al extranjero más que tú, o si nuestra pareja es extranjera… Da igual si Barcelona ha sido la ciudad que más se ha movilizado para acoger a refugiados o si es la comunidad más turística de España. En resumen: lo que quieren es que seas idiota y que escribas idioteces. Te quieren desinformado e idiota. ¿Y sabes también por qué? Porque si son capaces de meterte en la cabeza que los independentistas somos insolidarios, xenófobos, etnocéntricos, catetos y violentos, después aplaudirás todas las medidas que se tomen contra nosotros. Porque ya sabes: no hay nada más beneficioso que un idiota que sujete una bandera y se sienta orgulloso de ser español cuando no puede ser otra cosa.

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