Inda Chikilicuatre

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Estimado, o no, Eduardo Inda:

No soy experto en Eurovisión. De hecho me parece una mezcla de nacionalismo musical, laca y friquis, rociada con un caldo hortera de vestidos brillantes. En resumen, como si en la sede del PP montaran una escuela de música. Sin embargo, creo que después de la creatividad demostrada por los sesudos responsables de la delegación española, cuya única idea ha sido lanzar a dos veinteañeros al escenario sin ningún apoyo coreográfico o escenográfico, tampoco está tan mal quedar en esa posición. Al fin y al cabo, un periodista de mierda como tú tampoco ha optado nunca al Pulitzer.

Yo creo que para el año que viene, TVE debería pensar seriamente en enviarte a la Eurovisión. Con esas patillas a lo Don Pantuflo recordarías enormemente a Rodolfo Chikilicuatre y, quién sabe, podrías por lo menos igualar su decimosexto puesto.

Pero, más allá de este concurso musical, lo que me llama la atención es por qué un diario digital decide insultar a dos jóvenes veinteañeros. Pirómanos como tú o como Marhuenda hace tiempo que han inaugurado en España el periodismo libelo. Os dedicáis a calumniar, a difamar y a insultar a todos aquellos que se alejan de vuestra idea de país que es, obviamente, la de la omnipresente rojigualda como origen y final de todas las cosas. Estoy seguro de que si Amaia y Alfred se hubiesen fotografiado día sí y día también con la bandera española, el titular sería muy diferente. ¿Que Alfred decidió regalarle a su pareja un libro escrito por un cantante que trata sobre cantantes y que tiene el título “España de mierda”? Pues sí. Y en una sociedad emocionalmente inteligente, esto no debería haber pasado de la anécdota. Sin embargo, resurgió el espíritu del Cid Campeador, el Quijote, la Armada Invencible y la isla de Perejil, todos juntos, en perfecta armonía, como Paco Martínez Soria en “Don erre que erre”. Y los insultos. Siempre los insultos. Los insultos como género periodístico, como recurso dramático de poligoneros digitales.

Piénsatelo. Inda Chikilicuatre. El breikindance, el crusaíto, el maiquelyason y el robocop. Recuerda que “lo bailan en la cárcel”.

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