Biba er vino, gol y olé

soto

Estimado, o no:

En primer lugar, déjame decirte que cuando he leído lo de “felonía” he tenido un ligero desliz freudiano. Ya sé que es difícil asimilar la bandera española con un “final feliz” pero es que no leía la palabra felonía desde que el capitán Alatriste hizo la primera comunión. En fin, intentaré chuparme más tuits tuyos para no volver a tropezar con la misma felac… felonía. Ups…

Pero ya que hablamos de Freud (no, tranquilo, no me centraré en la fase oral, anal o fálica de su teoría por mucho que felonía suene a… uf, otra vez). Como te decía, ya que hablamos de Freud, permíteme que me maraville por las resonancias psicológicas de tu tuit. Vivimos en una sociedad escapista (y no lo digo sólo por el auge de las escape rooms). Lo cierto es que uno de los grandes personajes de la literatura española es un máster en escapismo (afortunadamente, no por la Universidad Juan Carlos I). Me refiero a Don Quijote. De hecho, llegó a escapar tanto de la realidad, que a Cervantes le costó centenares de páginas que regresara a ella. Ya veremos cuántas legislaturas le cuesta a Albert Rivera realizar el mismo camino.

Pues sí, somos escapistas de la realidad a la espera de un mundo mejor. Y para realizar ese viaje hacia otros espacios mentales tenemos la literatura, el cine, la televisión, el arte o los telediarios de TVE. También están las drogas (que como complemento a los telediarios de TVE garantizan un completo viaje lisérgico). En tu tuit has dejado claro cuáles son tus vías de escape de la realidad. Hablas de la música y estoy de acuerdo. La música evade e incluso, llega a ser terapéutica. No hay más que leer los libros de James Rhodes para comprobarlo. ¿Son los amigos una manera de escapar de la realidad? No lo sé. Y es que ya que hablamos de pianistas, déjame que mencione una gran frase de Glenn Gould: “existe una proporción entre las horas que pasamos rodeados de personas y el tiempo que permanecemos solos para compensar las primeras”. A los amigos no hay que explicarles las penas. Si se quieren divertir, que se suscriban a Netflix.

Pero de tu tuit lo que me ha impactado es el triunvirato del escapismo hispano por excelencia: vino, fútbol y toros. Olé. Es en ese momento cuando la presencia de la bandera española se hace indispensable. Actúa como una puerta mágica a la completa alienación del españolito de a pie. Tú le metes al ciudadano agobiado por la hipoteca, el paro, la corrupción, la inflación y las crisis, una bandera española que le introduzca en un universo paralelo de vino, fútbol y toros, y ya lo tienes en su nirvana rojigualda. Ríete de Matrix y las pastillitas. Ésa es la clave: pan et circenses. Pan y circo. Pan líquido, eso sí.

Pues nada, José Manuel, al menos no has añadido a las mujeres para cantar poker. Es de agradecer. Eso sí, siempre: BIBA ER VINO, GOL y OLÉ.

Compra el meu llibre a:

CASA DEL LLIBRE

FNAC

AMAZON

nou final

Pots seguir el BLOG SOCIETAT ANÒNIMA a:

logotw Twitter @blogsocietat 

UnknownFacebook

tumbñTumblr

Anuncis