El McPolítico #PabloCasado

Casado

Siglo XXI. El McPolítico. Grasas saturadas. Porque si algo emplea el McPolítico es la saturación. Por repetición, satura con los mismos mensajes, las mismas palabras y las mismas técnicas de propaganda. Una mentira repetida mil veces acaba convirtiéndose en verdad, dijo el malnacido. El principio de incertidumbre. El observador acaba cambiando la realidad. Con obstinación, constancia y fidelidad de medios afines, el aplauso de palmeros y los loros con altavoz.

El McPolítico. Engorda. Engorda la confrontación, el conflicto y el eterno relato de disputa del terreno público. Quita de ahí. Estaba yo antes. Fuera. Lo mío es mío y lo tuyo, también. Yo gané la guerra y tú no. Yo tengo pasta y tú no. Yo decido y tú no. Insulta. El McPolítico insulta mucho. Cambia votos por insultos. Nosotros y ellos. El mundo binario. La gente en cajones. Aquí nosotros, allí ellos. ¿Quiénes son ellos? Los otros. ¿Y quiénes son los otros? Ellos. Lo importante es saber dónde no quieres estar. Ni con ellos, ni con los otros. Sólo nosotros. El 100% de nosotros, en nosotros. El mundo es sencillo. Blanco o negro. Arriba o abajo. Nosotros o ellos. Decídete ahora. Después no podrás. Nosotros somos los buenos y ellos, los malos. Por supuesto. Sin matices. Pero ellos no son personas. No las consideres individualmente, una a una. Son la masa. Son ellos. No les pongas rostros. Simplemente di: ellos. Ya te entenderemos nosotros. Nosotros somos… nosotros. Los ganadores. ¿Te he dicho que perdiste la guerra? Confórmate con las paellas del domingo, el fútbol en pay per view y tu metro cuadrado de playa. Nosotros seguiremos siendo… nosotros.

El McPolítico. Conservantes. Por supuesto. El McPolítico conserva privilegios, prerrogativas, beneficios… Flota, en la mierda o donde haga falta. Pero flota. Siempre se ha hecho así, ¿no? Pero son casos aislados. Les hemos echado del partido. Ése del que usted me habla. Esto… ya y tal. Han perjudicado al partido. Nosotros luchamos contra la corrupción. Nosotros pagamos en diferido. Nosotros somos… nosotros. Ellos son… los otros ¿Ya lo he dicho? Fin de la cita.

El McPolítico sacia: los bajos instintos, los prejuicios, la ignorancia dibujada en la barra de un bar y no en años de estudio (pago másters al contado). La tele, lo he visto por la tele, lo han dicho en la tele, me acuesto con la tele, duermo con la tele, sueño con la tele una vida en alta definición, me despierto en blanco y negro y vuelvo a empezar… ¿Has leído el tuit del McPolítico? Eso, con un par de cojones. Cojones, palabra de moda. Dos bolitas que mueven el mundo y adornan penes que iluminan promesas como los anuncios de Time Square. Penes que son el centro del mundo. ¿De quienes? De nosotros… y también de ellos. Porque no es que nosotros seamos el centro del mundo. Nosotros SOMOS el mundo. ¿Y ellos? Recuerda: masa anónima, supremacistas, egoístas, xenófobos… Ellos son los fascistas y nosotros somos… nosotros. Y miente. El McPolítico miente. De un átomo hace una montaña; de una anécdota, un relato seriado. Manipula. A saco. Sin rubor y sin vergüenza. 

El McPolítico como paradigma de la política basura, endogámica, cerrada en sí misma, autosuficiente cuando le interesa, besamanos cuando lo requiere la ocasión, lameculos vocacional. Comida basura, grasienta, engorda, sacia al instante… Política basura, sacia al instante, engorda, grasienta, basura.

El McPolítico sonríe en la foto mientras calcula el daño que puede hacer. ¿A quiénes? A ellos. Nosotros somos… nosotros. Sonríe. Eres famoso. ¿Gracias a la política? Sí. Y también a nosotros. Pero, sobre todo, a ellos. Sin ellos nosotros no podemos ser nosotros porque, ¿qué hay detrás de nosotros sin ellos? Gran pregunta. Que la respondan ellos.  

nou final

Pots seguir el BLOG SOCIETAT ANÒNIMA a:

logotw Twitter

@blogsocietat 

Unknown

Facebook

youtube

YouTube

1024px-Instagram_logo_2016

Instagram

Anuncis