Me importa de poco a nada

intelectuales

Estimados, o no:

He leído que varios filósofos, historiadores, cineastas, creativos publicitarios y juristas os habéis reunido para promover un brainstorming y así generar ideas que nos seduzcan a los indepes, con la evangelizadora intención de que abandonemos el lado oscuro de la fuerza. Me parece muy bien. Siempre es mejor que se reúnan filósofos, historiadores, cineastas, creativos publicitarios y juristas, y no responsables policiales como viene siendo habitual. Sin embargo, ya habéis cometido tres errores de bulto en esta reunión. El primero es que os habéis reunido en Madrid. Ya empezamos mal. En Catalunya hay muchos balnearios en los que encontraréis espacios más relajantes que la capital del reino, donde últimamente pululan más fascistas de los habituales. Ya sabemos que todo pasa por la metrópolis pero, al menos, disimulad un poco. Otro error que habéis cometido es que en vuestro monólogo de varias voces no he visto a nadie de la ANC o de Òmnium Cultural. Digo yo que escuchar el otro punto de vista puede ser un buen inicio para saber cómo seducir. Porque si la reunión sirve para escuchar opiniones idénticas a las tuyas, no es un brainstorming, es onanismo intelectual. Pero el tercer error (y para mí el más significativo) es que os habéis reunido convocados por el Club Matador. Bonito nombre. ¿No había otra entidad? ¿El Club Calla Polaco? ¿El Club A Por Ellos? ¿El Club Mira Tu DNI?

¿Y a qué conclusiones llegásteis? Afirmó el historiador, José Enrique Ruiz Domènec, que “Catalunya tienen una historia propia tan intensa que me sorprende que se la tengan que inventar”, cuando su realidad es “más fascinante y robusta que la historia inventada”. No como la del imperio español, siempre dispuesto a celebrar 1492 pero no 1898. Si hay una historia manipulada y adoctrinadora es la española. Se habla de la conquista de territorios y no de los genocidios que ocasionó, se habla del imperio español y no de en qué ha quedado. Y no se habla de las miles de bombas que el Borbón lanzó sobre la población civil en la Barcelona de 1714. Hablemos de eso también, ¿no?

El filósofo Javier Gomá afirmó que “por mucho que uno argumente, si no educa el corazón, cualquier argumentación cae en el vacío”. Bien visto, tiene razón. A los que gritan “a por ellos”, a los cuatro millones de personas que firmaron contra el Estatut catalán, a los antidisturbios que golpearon “como si se fuese a acabar el mundo”, a los que irrumpieron en la Blanquerna empujando, gritando y destrozando micrófonos no iría mal que les educaran el corazón (aunque mejor empecemos por el cerebro). Sería genial que se educara el corazón para erradicar la prepotencia, las amenazas, los insultos y la chulería atávica que domina ese carácter colonialista que ocupa el espacio público español. ¿Empezamos por eso, señor Gomá? 

Eso sí, la mejor analogía que he leído en la noticia de La Vanguardia que explica la reunión es la de que hay que “dar dos pasos atrás en la historia, para afrontar el futuro, lo mismo que el matador de toro da dos pasos atrás cuando entra a matar”. ¡Olé! Tal como están las cosas, lo mejor habría sido que os hubiéseis dejado de paternalismos azucarados e ir al grano: hay que dar dos pasos atrás en la historia, para afrontar el futuro, lo mismo que el antidisturbios da dos pasos atrás cuando entra a hostiar a un indepe.

En fin, no os reunáis tanto, en serio. Tendréis mejores cosas que hacer, como por ejemplo, levitar por encima del bien y del mal para llegar a la misma conclusión que los fachas más recalcitrantes. Yo no quiero ni violencia fascista, ni paternalismo castrador. Quiero ser tratado como un sujeto político, quiero poder depositar mi voto en una urna para autodeterminarme colectivamente. El resto me importa de poco a nada.

Artículo La Vanguardia

1024px-Instagram_logo_2016 Instagram

https://www.instagram.com/ribes.a/

logotw Twitter

 https://twitter.com/blogsocietat

UnknownFacebook 

https://www.facebook.com/blogsocietat/

youtube

https://www.youtube.com/user/ipsics4

Compra el meu llibre:

poster